Caimán encontrado en un río de Alicante. Localizado un caimán en el cauce de un río de Alicante tras meses de búsqueda
La Guardia Civil se ha hecho cargo de un caimán de anteojos localizado en el río Vinalopó a su paso por Sax después de varios meses de búsqueda. El animal fue detectado por operarios municipales durante trabajos de desbroce y capturado posteriormente por la Policía Local.
La Guardia Civil ha localizado en Sax un caimán de anteojos que llevaba meses siendo buscado por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) tras el aviso de un vecino.
La primera alerta se produjo a mediados de julio, cuando un ciudadano comunicó que había visto lo que parecía un caimán en el cauce del río Vinalopó.
A partir de ese momento, agentes del SEPRONA de Alicante y Monóvar desarrollaron durante el verano distintos dispositivos preventivos de búsqueda, en los que también participaron efectivos del Puesto de Sax y de la Policía Local.
Los trabajos incluyeron el uso de visores nocturnos y vuelos de dron.
Localizado durante unos trabajos de desbroce
El pasado 16 de octubre, operarios del Ayuntamiento de Sax que trabajaban en el desbroce del cauce, a la altura del puente, detectaron lo que parecía ser un fragmento de la cola del animal.
Tras las labores de localización, el caimán fue encontrado y capturado por agentes de la Policía Local de Sax.
El SEPRONA de Monóvar se hizo posteriormente cargo del ejemplar y lo trasladó a Río Safari Elche, donde ha quedado depositado para su recuperación y posible reintroducción en el medio natural.
El animal carecía de identificación
Según la Guardia Civil, se trata de un caimán de anteojos, especie incluida en el Convenio CITES.
Su comercio y tenencia por particulares están permitidos siempre que se cumplan los requisitos establecidos, pero el ejemplar localizado carecía de identificación.
Por este motivo, la Guardia Civil ha comunicado los hechos a la autoridad científica CITES y a las autoridades aduaneras.
El instituto armado recuerda que la tenencia de animales exóticos exige disponer de documentación que acredite su origen legal y su identificación, y advierte de los riesgos que supone su abandono o liberación tanto para el propio animal como para los ecosistemas y las personas.















