Coche atrapado en Pego durante la Dana del 19 de octubre de 2026. Más de 30 expertos analizan cómo enseñar en las aulas a afrontar inundaciones, incendios, terremotos y otros riesgos naturales
Un análisis coordinado por profesores de la Universidad de Alicante y la Universitat de València reúne aportaciones de más de 30 especialistas de España, México, Nicaragua, Japón y Australia. El trabajo ofrece conocimientos básicos sobre los principales riesgos naturales y pautas para incorporarlos a la enseñanza.
Un estudio coordinado por Jorge Olcina, de la Universidad de Alicante (UA), y Álvaro Morote, de la Universitat de València (UV), plantea la necesidad de reforzar la formación de la ciudadanía para afrontar fenómenos naturales extremos como inundaciones, incendios forestales, erupciones volcánicas o terremotos.
La publicación reúne las aportaciones de más de 30 investigadores e investigadoras de España, México, Nicaragua, Japón y Australia y aborda la educación frente a los riesgos desde ámbitos como la geografía, la enseñanza, la comunicación y la gestión de emergencias.
Según sus coordinadores, la educación debe ocupar un papel central en las políticas destinadas a reducir los efectos de los desastres, junto a herramientas como la predicción meteorológica, las infraestructuras de defensa, la normativa o los sistemas de gestión de emergencias.
Herramientas para trasladar la prevención al aula
El análisis incorpora recursos dirigidos al profesorado y experiencias educativas que ya han sido aplicadas, además de pautas para enseñar los principales peligros naturales en distintos niveles educativos.
El trabajo incide también en la necesidad de avanzar en la alfabetización sobre riesgos, especialmente ante el aumento de la vulnerabilidad territorial y los efectos asociados a la crisis climática.
El catedrático de Análisis Geográfico Regional de la UA Jorge Olcina subraya que la formación básica sobre peligrosidad y actuación ante situaciones extraordinarias resulta esencial para reducir los daños y mejorar la protección de la población, aunque no permita eliminar completamente el riesgo de víctimas.
Redes sociales y medios ante las emergencias
El compendio aborda igualmente el papel de los medios de comunicación, internet y las redes sociales como fuentes de información durante episodios extremos.
Morote y Olcina consideran que estos canales deben asumir también una función formativa y evitar la difusión de mensajes falsos o engañosos que puedan dificultar tanto la gestión de una emergencia como la educación preventiva.
Los autores defienden que una ciudadanía mejor formada e informada dispone de más herramientas para afrontar situaciones de riesgo, una cuestión que relacionan con episodios recientes como la erupción volcánica de La Palma, los terremotos de Lorca y Granada, los incendios forestales de los últimos veranos y las danas registradas en el Mediterráneo en 2019 y 2024.













