Voluntarios durante la vigilancia del nido de tortugas en El Campello El Campello intensifica la vigilancia del nido de 61 tortugas que podría eclosionar en los próximos días
El Campello mantiene una vigilancia especial sobre un nido de tortuga boba con 61 huevos localizado en Muchavista el pasado 29 de julio. La eclosión podría producirse en los próximos días, cuando se cumplan entre 49 y 58 días de incubación.
El nido fue localizado el pasado 29 de julio en la playa de Muchavista, con un total de 61 huevos de tortuga boba (Caretta caretta). Tras la valoración de expertos de la Universidad de Valencia y el Oceanogràfic, se decidió trasladar la nidada a una zona menos concurrida del mismo arenal, en el Rincón de la Zofra, para reducir los riesgos derivados de la presencia de bañistas.
El nuevo emplazamiento fue vallado y desde entonces permanece bajo vigilancia. De esta tarea se ha encargado un grupo de voluntarios y voluntarias de Ágoras Climáticas, asociación que trabaja en la concienciación sobre el cambio climático y la protección del medio ambiente.
Durante los últimos 44 días, los voluntarios han realizado turnos para garantizar que la incubación se desarrolle sin interferencias. A partir de este domingo, la vigilancia pasará a ser permanente durante las 24 horas del día, con un campamento ya operativo junto al nido.
La coordinación del dispositivo corre a cargo de Susi Ivañez, Carlos Bernárdez, Pepe Huertas y José Miguel Gil, mientras que la asociación Xaloc aporta el material necesario para el campamento.
Un momento clave para la eclosión
La misión de los voluntarios es evitar que la actividad humana pueda alterar el proceso de incubación y avisar inmediatamente a los organismos responsables cuando se detecten los primeros indicios de eclosión.
El nacimiento de las tortugas puede prolongarse durante varias horas e incluso hasta dos días, por lo que la vigilancia será especialmente importante durante este periodo.
Cuando comience la eclosión, especialistas del Instituto Oceanográfico de Valencia y del departamento de Zoología Marina de la Universidad de Valencia se desplazarán hasta El Campello para supervisar el operativo.
Una selección de las pequeñas tortugas será trasladada al Oceanogràfic, donde permanecerá durante aproximadamente un año antes de ser liberada al mar. El resto de ejemplares serán acompañados hasta la orilla para que puedan iniciar por sí mismos su camino hacia el Mediterráneo.
Formación para proteger las nuevas nidificaciones
El Ayuntamiento de El Campello, a través de la Concejalía de Turismo, colabora con Ágoras Climáticas y la asociación Xaloc ante el incremento de las nidificaciones de tortuga marina en las costas.
En este contexto se organizó una jornada formativa dirigida tanto a profesionales como a personas vinculadas al medio marino. La sesión contó con la participación de Jesús Tomás, investigador de la Unidad de Zoología Marina del Instituto Cavanilles de la Universidad de Valencia y especialista en los dispositivos de rescate y seguimiento de nidos.
El objetivo es mejorar la respuesta ante futuras nidificaciones y trasladar a la ciudadanía cómo actuar cuando se detecte una posible puesta.
Una especie protegida
La Caretta caretta, conocida como tortuga boba, es la tortuga marina de caparazón duro de mayor tamaño. Los ejemplares adultos pueden alcanzar entre 70 y 95 centímetros de longitud y pesar entre 80 y 200 kilos, mientras que las crías apenas miden unos 4,6 centímetros al nacer.
La especie está considerada vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y se encuentra protegida por diferentes normativas internacionales.
El Campello participa desde hace años en campañas de divulgación para informar a los usuarios de las playas sobre cómo actuar ante la aparición de un nido y concienciar sobre la importancia de proteger a estos animales.













