Campos agrícolas en Mutxamel (Alicante). Cesan los trabajos de abonado de una empresa agrícola de Mutxamel tras quejas de fuertes olores
La empresa responsable se compromete a sustituir el producto utilizado por otro que genere menos molestias. El Ayuntamiento también modificará la ordenanza de convivencia para mejorar la coordinación de estas labores agrícolas.
El Ayuntamiento de Mutxamel ha anunciado la paralización temporal de los trabajos de abonado que han provocado fuertes olores durante los últimos días, después de una reunión mantenida este miércoles entre el alcalde, Rafael García Berenguer, y la empresa responsable de las labores.
Durante el encuentro, la empresa se ha comprometido a detener temporalmente los trabajos y sustituir el abono utilizado por otro producto que genere menos molestias por su olor, manteniendo su adecuación a las necesidades de la producción agrícola y su compatibilidad con el medio ambiente.
La decisión llega después de las molestias registradas entre la población como consecuencia de los olores generados durante estos trabajos agrícolas.
Cambios en la ordenanza de convivencia
Paralelamente, el Ayuntamiento ha iniciado los trámites para adaptar la ordenanza municipal de convivencia con la intención de establecer una mejor coordinación de este tipo de actuaciones.
El objetivo, según ha explicado el Consistorio, es minimizar en la medida de lo posible sus efectos sobre los vecinos y compatibilizar las necesidades propias de la actividad agrícola con el bienestar de la población.
El gobierno municipal defiende así la búsqueda de un equilibrio entre la protección de la agricultura tradicional de Mutxamel y la reducción de las molestias que determinadas prácticas pueden generar en las zonas habitadas.
“Defender nuestra agricultura y cuidar el bienestar de los vecinos es compatible”
El alcalde, Rafael García Berenguer, ha reivindicado la importancia que mantiene el campo para la identidad y la economía del municipio.
“Soy hijo y nieto de agricultores. Sé lo que significa para Mutxamel nuestra huerta y productos que son seña de identidad de nuestro pueblo, como las habas y los tomates Muchamiel”, ha señalado.
García Berenguer considera que la protección de esta actividad puede hacerse compatible con la calidad de vida de la población. “Defender nuestra agricultura y cuidar el bienestar de nuestros vecinos es compatible”, ha afirmado.
Por este motivo, el alcalde ha incidido en que se ha optado por paralizar temporalmente el abonado y sustituir el producto por otro menos molesto, al tiempo que se trabaja en cambios normativos para evitar o reducir situaciones similares en el futuro.
El Ayuntamiento sostiene que continuará trabajando para preservar una actividad estrechamente vinculada a la historia y la identidad de Mutxamel, pero buscando fórmulas que permitan reducir su impacto sobre la convivencia vecinal.


















