Carrascal de la Font Roja y la Via Verde de Alcoy Carrascal de la Font Roja y la Via Verde de Alcoy
Guille Llopis
Sábado, 29 de Agosto de 2026 Tiempo de lectura:

El refugio de la Font Roja: senderos a la sombra del Carrascal de Alcoy

Cuando el calor aprieta en Alicante, la Font Roja se convierte en uno de los grandes refugios naturales para escapar de las altas temperaturas. A pocos kilómetros de Alcoy, sus bosques, senderos, antiguos túneles ferroviarios, cavas de nieve y miradores ofrecen una ruta de montaña donde la sombra y la altitud permiten descubrir una de las caras más frescas y sorprendentes.

Temperaturas extremas requieren de soluciones alternativas. Cuando el calor estival golpea sin tregua, la mayoría recurre a los clásicos remedios: un baño en la playa, un rato bajo el aire acondicionado o un helado. Pero la provincia de Alicante se ha especializado en ofrecer caminos menos explorados con los que lidiar con el abrasador asfalto y la agresividad del sol. Una de estas vías suele ser dar la espalda al mar y mirar al interior, poniendo rumbo a las comarcas centrales para descubrir un territorio donde el termómetro se desploma varios grados y el paisaje se vuelve de un verde más intenso.

 

En el corazón de la comarca de la Hoya de Alcoy, abrazado por una masa forestal tan frondosa como refrescante, se encuentra el Parque Natural del Carrascal de la Font Roja, un enclave que alza su mano como uno de los refugios de montaña definitivos para sobrevivir a la canícula estival sin alejarse de la terreta.

 

Entre túneles de sombra y vías verdes

 

La puerta de entrada a este universo paralelo de frescor suele iniciarse mucho antes de llegar a la cumbre. La antigua línea de ferrocarril que unía Alcoy con Alicante ha sido reconvertida en una de las rutas de cicloturismo y senderismo más populares de la provincia: la Vía Verde de Alcoy. Se trata de un trazado serpenteante que discurre junto al río Riquer, y supone un paseo fascinante a través de profundos desfiladeros entre las rocas, imponentes viaductos metálicos del siglo XIX y una sucesión de túneles excavados en la montaña que actúan como auténticos aires acondicionados naturales, perfectos para los días de mayor bochorno.

 

Adentrarse en la Vía Verde, o conectar directamente con los senderos que ascienden hacia el Carrascal, es prácticamente un cambio de dimensión. Una vez ahí, la luz directa del sol casi desaparece entre la frondosa cubierta de robles, fresnos y carrascas centenarias. Y esto, por supuesto, tiene un maravilloso efecto refrigerante, sobre todo en verano: la temperatura ambiental puede llegar a descender unos cuantos grados respecto a los valles costeros, por lo que cada paso del sendero es un alivio tanto físico como mental.

 

Cabañas de hielo y pozos de nieve medievales

 

La Font Roja es más que un Parque Natural o un milagro botánico, es un museo al aire libre. Este maravilloso enclave de la provincia de Alicante alberga las huellas de una industria tan curiosa como vital en siglos pasados: el comercio de la nieve. Mucho antes de que se inventasen los frigoríficos, las cumbres de la Sierra de Menejador, punto más alto del parque natural, eran auténticas fábricas de hielo natural. Durante los fríos inviernos de los siglos XVII y XVIII, los neveros locales recolectaban la nieve caída en las laderas y la compactaban dentro de unas construcciones de piedra conocidas como cavas.

 

En cada sendero pueden encontrarse pedacitos de su historia. Joyas arquitectónicas como la Cava Coloma o la Cava de Simarro están a la vista durante distintas partes del camino: enormes depósitos circulares de piedra, enterrados casi en su totalidad y protegidos por la sombra de los árboles, donde se almacenaba la nieve que posteriormente las mulas transportaban hacia la costa y las principales ciudades del territorio para conservar alimentos o elaborar bebidas frías.

 

El Santuario y la brisa de la cumbre

 

El punto álgido del recorrido se alcanza en las inmediaciones del Santuario de la Font Roja. Este conjunto arquitectónico del siglo XVII, enmarcado por un entorno de naturaleza y devoción, es uno de los grandes hitos del Parque Natural, y un punto de referencia imprescindible para cualquiera que se acerque al enclave. Junto al histórico edificio brota la célebre fuente de los Tres Chorros, en la que disfrutar de agua de manantial, fresca y cristalina para revitalizarse antes de acometer el tramo final, hacia el mirador de la cumbre.

 

Ahí se alcanza el punto más alto del parque, a más de mil metros de altitud. La recompensa visual bien merece el esfuerzo de las piernas para llegar hasta ahí: en días despejados, el horizonte permite otear desde los valles interiores del Comtat hasta la lejana silueta del mar Mediterráneo a lo largo de un buen trecho del litoral alicantino. La Font Roja y la Vía Verde de Alcoy demuestran una vez más los infinitos contrastes de la Costa Blanca, y la lista casi ilimitada de planes y opciones en las que disfrutar de la naturaleza, el verano y un paisaje con tantos matices como variedad y encanto.

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