El Hospital General de Elche pone en marcha la hemodiálisis a domicilio. El Hospital General de Elche incorpora la hemodiálisis domiciliaria
El nuevo programa permitirá realizar el tratamiento en casa bajo supervisión médica y prevé atender a cinco pacientes durante su primer año de funcionamiento.
El Hospital General Universitario de Elche ha puesto en marcha un programa de hemodiálisis domiciliaria, una nueva modalidad asistencial dirigida a pacientes con enfermedad renal crónica que permitirá realizar el tratamiento desde sus propios hogares, siempre bajo el seguimiento continuo del Servicio de Nefrología.
La iniciativa no sustituye a la hemodiálisis convencional que se presta en el hospital, sino que amplía la cartera de servicios con una alternativa más flexible y personalizada para aquellos pacientes que reúnan las condiciones médicas y personales necesarias.
Actualmente, el Servicio de Nefrología atiende a cerca de 230 pacientes en programas de hemodiálisis y cada año incorpora alrededor de 50 nuevos casos. Además, el Hospital General de Elche es centro de referencia para los departamentos de salud de Elche y Orihuela dentro de la Agrupación Sanitaria Interdepartamental (ASI) Alicante Sur, que presta cobertura a casi 344.000 habitantes. Durante los meses de verano, la demanda asistencial aumenta por la llegada de pacientes desplazados a zonas turísticas como Santa Pola, La Marina o Arenales del Sol.
El jefe de la Sección de Nefrología, Francisco Javier Torralba, ha destacado que esta modalidad supone “un avance en la atención a las personas con enfermedad renal” al permitir un tratamiento más adaptado a las necesidades de cada paciente, con beneficios tanto para su autonomía como para su bienestar.
Entre las principales ventajas de la hemodiálisis domiciliaria figura la posibilidad de adaptar las sesiones a los horarios personales, reducir los desplazamientos periódicos al hospital y facilitar la conciliación familiar y laboral. Desde el punto de vista clínico, también permite realizar tratamientos más frecuentes o de mayor duración, mejorando el control de la tensión arterial y del exceso de líquidos, además de reducir episodios de hipotensión y calambres durante las sesiones.
La implantación del programa será progresiva. El objetivo del hospital es atender a cinco pacientes durante el primer año y ampliar posteriormente el servicio hasta alcanzar entre 15 y 20 usuarios.
El acceso al programa estará condicionado al cumplimiento de una serie de requisitos, entre ellos disponer de un acceso vascular adecuado, mantener un buen nivel de autonomía y contar con un domicilio que reúna las condiciones necesarias para realizar el tratamiento con seguridad. En muchos casos también será recomendable el apoyo de un familiar o cuidador.
“Cada caso será valorado de forma individual para garantizar que el tratamiento se realice con las máximas garantías de seguridad y eficacia. Nuestro objetivo es ofrecer la mejor opción terapéutica para cada persona”, ha señalado Torralba.


















