La Generalitat invierte 50 millones de euros en infraestructuras de protección natural. La Generalitat destina más de 50 millones a proyectos verdes para reforzar la protección frente a inundaciones en Alicante
Las inversiones se centran en la Vega Baja, el corredor verde del Monnegre y un parque fluvial entre Mutxamel y Sant Joan para mejorar la resiliencia del territorio ante fenómenos climáticos extremos.
La Generalitat invertirá más de 50 millones de euros en infraestructuras basadas en la naturaleza para reforzar la protección frente a inundaciones y aumentar la resiliencia de la provincia de Alicante ante episodios climáticos extremos. Así lo ha anunciado este martes el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, durante un encuentro con la Federación de Obras Públicas de Alicante (FOPA), en el que también ha participado la directora general de Recuperación y Reconstrucción, Sandra Castillo.
Mérida ha explicado que estas actuaciones forman parte de la primera fase del plan de regeneración territorial impulsado por el Consell y persiguen combinar la prevención de riesgos con la recuperación ambiental y la creación de nuevos espacios públicos.
La mayor inversión, de unos 25 millones de euros, se destinará a la Vega Baja para mejorar la capacidad hidráulica del río Segura y reducir el impacto de futuras inundaciones como las provocadas por la DANA de 2019. Los trabajos incluirán la eliminación de cañaverales y la renaturalización de 25 kilómetros de cauce. “La Vega Baja tiene una deuda histórica y estamos trabajando para dotarla de infraestructuras que aporten mayor seguridad a la población”, ha señalado el comisionado.
Otro de los proyectos destacados será la creación del corredor verde del río Monnegre, una actuación dotada con 15 millones de euros que transformará 22 kilómetros del cauce en un itinerario natural con senderos y ciclorutas que conectará los municipios de Tibi, Xixona, Mutxamel, Alicante, Sant Joan d’Alacant y El Campello. Según Mérida, la redacción del proyecto se encuentra muy avanzada y las obras podrían comenzar a finales de este año.
La tercera actuación prevista será la construcción de un parque fluvial entre Mutxamel y Sant Joan, con una inversión de 11,5 millones de euros. El proyecto contempla la ejecución de un colector para reducir el impacto de las avenidas de agua y la creación de tres lagunas interconectadas alimentadas por agua de lluvia. Además de incrementar la protección frente a inundaciones, permitirá recuperar 60.000 metros cuadrados de zonas verdes y contribuirá a mejorar la calidad del agua que llega a las playas del Postiguet, la Albufereta y Cabo de las Huertas.
El comisionado ha defendido que estas actuaciones siguen el modelo de las ciudades europeas más avanzadas en adaptación climática, al combinar soluciones ambientales con la protección de los núcleos urbanos. En este sentido, ha advertido de que el aumento de la temperatura del mar Mediterráneo favorecerá episodios de lluvias intensas durante el otoño, por lo que ha insistido en que reforzar la resiliencia del territorio “ya no es una opción, sino una obligación”.
Durante su intervención, Mérida también ha reclamado al Gobierno central una reforma de la normativa sobre contratación pública para agilizar las actuaciones de emergencia tras catástrofes naturales y una revisión de los precios de la obra pública, al considerar que la legislación actual dificulta la ejecución rápida de proyectos de recuperación y prevención.















