Autoridades, belleas y pirotecnia posan en la última mascletà de las Hogueras de Alicante 2026. Hogueras 2026: Piroalpa pone el broche a las mascletàs con un potente final aéreo y digital
La pirotecnia castellonense cerró el 37º Concurso de Mascletàs de Alicante con un disparo de 150 kilos NEC que combinó tradición y tecnología. El espectáculo, que duró 6 minutos y 25 segundos, culminó con un bombardeo aéreo y un triple final que desató la ovación del público en la Plaza de los Luceros.
La Pirotecnia Alto Palancia (Piroalpa), con sede en Altura (Castellón), fue la encargada de clausurar este miércoles el 37º Concurso de Mascletàs de las Hogueras de Alicante, firmando un disparo intenso y vibrante que hizo estallar en aplausos a los miles de espectadores congregados en la Plaza de los Luceros.
Con una duración de 6 minutos y 25 segundos, la mascletà consumió 150 kilos NEC y alcanzó un pico máximo de 126,3 decibelios, convirtiéndose en uno de los espectáculos más contundentes de la presente edición. Para la firma castellonense, además, tuvo un significado especial al tratarse de la primera ocasión en la que disparaba una mascletà en Alicante coincidiendo con el día de San Juan.
El espectáculo arrancó con una clásica traca valenciana, respetando la estructura más tradicional de este tipo de disparos. A partir de ahí, cuatro fases aéreas fueron aumentando progresivamente en intensidad, ritmo y riqueza de efectos sonoros, preparando el terreno para el desarrollo de la parte terrestre de la composición.
Un potente golpe de volcanada de truenos marcó la transición hacia el cuerpo principal de la mascletà. Las cinco retenciones terrestres, acompañadas por silbatos, serpentinas y truenos de aviso, imprimieron una creciente sensación de potencia que fue percibida con claridad por el público que abarrotaba los alrededores de Luceros.
Uno de los momentos más destacados llegó con el terremoto, compuesto por cerca de 1.600 metros de material pirotécnico distribuidos en cinco fases de diferentes calibres. La secuencia fue elevando progresivamente la presión sonora hasta desembocar en la recta final del espectáculo.
El cierre estuvo protagonizado por un espectacular bombardeo aéreo acompañado de un triple final que combinó baterías de trueno y efectos digitales sincronizados. Dos contundentes golpes secos de trueno pusieron el punto final a una mascletà que provocó una inmediata explosión de entusiasmo entre los asistentes.
La respuesta del público fue tan intensa que obligó a los responsables de Piroalpa a recorrer el perímetro de la plaza en una improvisada vuelta de honor, recibiendo el reconocimiento de los aficionados a la pólvora tras un disparo que sirvió de brillante colofón al concurso y a las celebraciones pirotécnicas de las Hogueras 2026.


















