Presentación de la exposición de Antonio Gisbert en MUBAG. El MUBAG reúne casi un centenar de obras en la mayor retrospectiva dedicada al pintor alcoyano Antonio Gisbert
La exposición, impulsada por la Diputación y el Consorci de Museus, recupera piezas inéditas y otras que llevaban décadas sin exhibirse y podrá visitarse hasta el 25 de octubre.
El Museo de Bellas Artes Gravina (MUBAG) acoge desde este viernes la mayor retrospectiva realizada hasta la fecha sobre Antonio Gisbert (1834-1901), uno de los grandes referentes de la pintura histórica española del siglo XIX. La muestra reúne cerca de un centenar de piezas entre pinturas, dibujos, fotografías y documentación personal procedentes de algunas de las principales instituciones culturales del país.
La exposición, organizada por la Diputación de Alicante junto al Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, coincide con el 125 aniversario del fallecimiento del artista alcoyano y permanecerá abierta al público hasta el próximo 25 de octubre antes de iniciar una itinerancia por Alcoi y València.
El diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, destacó durante la inauguración que la propuesta permite “hacer justicia” al legado de un creador que, pese a su relevancia en la historia del arte español, sigue siendo poco conocido para parte del gran público.
Obras inéditas y préstamos excepcionales
La exposición reúne alrededor de 90 piezas, muchas de ellas inéditas o ausentes durante décadas de los circuitos expositivos. Entre los préstamos más destacados figuran obras procedentes del Museo del Prado, el Consejo de Estado, Patrimonio Nacional, las Colecciones Reales, el Ministerio de Defensa, la Universidad Complutense de Madrid, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Senado y el Congreso de los Diputados.
El director-gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda, subrayó que la muestra se enmarca en la línea de recuperación y puesta en valor de grandes artistas vinculados a la historia cultural valenciana.
Por su parte, el comisario de la exposición, Luis Alberto Pérez Velarde, señaló que la propuesta ofrece una oportunidad única para redescubrir a un artista que combinó una notable calidad técnica con un firme compromiso intelectual y político.
Del Alcoy natal al exilio en París
El recorrido expositivo repasa las distintas etapas vitales y artísticas de Gisbert, desde sus primeros trabajos en Alcoy hasta su exilio voluntario en París.
La muestra aborda su formación en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, su estancia en Roma, su participación en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y su presencia en certámenes internacionales.
También profundiza en sus relaciones con figuras destacadas de la cultura y la política del siglo XIX, como José y Federico de Madrazo, así como en su vinculación con el liberalismo español, corriente ideológica que marcó buena parte de su producción artística y que le llevó a dirigir el Museo del Prado.
Las grandes obras de la pintura histórica
Entre las piezas más destacadas figuran algunas de las composiciones más reconocidas de la pintura histórica española, como Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga, considerada una de las imágenes más emblemáticas del arte español del siglo XIX.
La exposición también incorpora obras como El rey Amadeo I ante el cadáver del general Prim, el Retrato del general Prim, el Retrato de Amadeo I de Saboya o Una ciocciara, una tabla perteneciente al Museo de Bellas Artes de València que no se exhibía públicamente desde hacía más de cuatro décadas.
Seis etapas para redescubrir a Gisbert
La retrospectiva se estructura en seis grandes apartados temáticos.
La primera sección, “Alcoy. Los inicios”, analiza sus primeros pasos como pintor. Le sigue “De Madrid al premio de Roma”, centrada en su formación académica.
La tercera parte, “Los grandes temas. Retratos”, muestra su consolidación como pintor de historia. Posteriormente, “Gisbert y Amadeo de Saboya” aborda su estrecha relación con la monarquía y las élites políticas del momento.
La quinta sección, “París. El pintor olvidado”, profundiza en sus años finales en Francia y en algunas de sus últimas grandes composiciones. El recorrido concluye con “Gisbert, dibujante”, dedicada a una faceta menos conocida del artista y presidida por su obra El Minué.
La exposición supone la revisión más completa realizada hasta ahora sobre uno de los pintores alicantinos más influyentes del siglo XIX y una oportunidad para acercar al público la figura de un creador fundamental en la construcción de la pintura histórica española.





















