Objetos perdidos en el TRAM de Alicante. TRAM d’Alacant registró más de 2.400 objetos perdidos en 2025, con siete extravíos diarios
El TRAM d’Alacant contabilizó un total de 2.439 objetos perdidos en sus trenes y estaciones durante 2025, con una media de siete artículos diarios, destacando mochilas, documentación y carteras como los enseres más olvidados, aunque el sistema permitió recuperar más de un tercio de ellos.
El servicio de transporte metropolitano TRAM d’Alacant registró el pasado año 2.439 objetos extraviados por los usuarios en sus instalaciones, lo que equivale a una media de 203 pérdidas mensuales.
Mochilas, documentos y carteras, los más olvidados
Entre los objetos más habituales destacan mochilas (284), documentación como DNI o pasaportes (274), carteras y monederos (261), llaves (157) y gafas (127). También se han encontrado bolsos, móviles o paraguas, aunque en menor número.
No obstante, el listado incluye artículos poco comunes como bicicletas, patinetes, ordenadores portátiles, sillas de playa o incluso una tienda de campaña, lo que refleja la diversidad de objetos olvidados por los viajeros.
Más de un tercio se recuperan
Gracias al protocolo establecido por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, un total de 943 objetos fueron recuperados por sus propietarios, lo que representa el 34,94 % del total.
Cuando los objetos contienen algún elemento identificativo, su devolución puede producirse incluso el mismo día de la pérdida. En caso contrario, se almacenan durante un mes en estaciones y otro adicional en el depósito central antes de ser trasladados a la Policía Local de Alicante o reciclados si están deteriorados.
Verano, la época con más pérdidas
Los meses con mayor número de objetos extraviados fueron agosto, junio y julio, coincidiendo con el incremento de usuarios durante el periodo estival. En contraste, septiembre fue el mes con menos incidencias.
El sistema de gestión de objetos perdidos del TRAM d’Alacant incluye también la entrega inmediata de documentación oficial a la policía y la destrucción de tarjetas bancarias para evitar usos indebidos, reforzando así la seguridad de los usuarios.













