Instalación Industrial en la Comunidad Valenciana. La Comunitat Valenciana impulsa el ahorro energético con 264 certificados que superan los 460 millones de kWh
La Comunitat Valenciana ha emitido 264 certificados de ahorro energético que han permitido superar los 460 millones de kilovatios hora ahorrados, consolidando este sistema como una herramienta clave para fomentar la eficiencia energética y la inversión sostenible en empresas y hogares.
La Comunitat Valenciana, a través de Ivace+i Energía, ha validado y emitido un total de 264 Certificados de Ahorro Energético (CAE), dentro de un sistema que ha generado un ahorro acumulado superior a los 460 millones de kWh desde su puesta en marcha en 2023.
Un sistema que convierte el ahorro en beneficio económico
Los CAE permiten a empresas y particulares obtener una compensación económica por las inversiones realizadas en eficiencia energética. Cada certificado acredita el ahorro de 1 kWh, lo que posibilita su venta a compañías energéticas obligadas a cumplir objetivos de reducción de consumo.
La consellera de Industria, Marián Cano, ha destacado que esta herramienta actúa como “palanca para fomentar inversiones sostenibles”, al permitir recuperar parte de la inversión mediante la monetización de los ahorros energéticos.
El sector industrial lidera las actuaciones
De los 376 certificados tramitados, 264 han sido aprobados, mientras que el resto han sido desestimados por no acreditar los ahorros o por desistimiento.
Por sectores, el ámbito industrial concentra la mayor parte de los certificados emitidos, con 145, seguido del sector terciario (63), el transporte (49) y el residencial (7), lo que evidencia el alto potencial de mejora en actividades con mayor consumo energético.
Impulso a la sostenibilidad y la descarbonización
Ivace+i Energía actúa como gestor autonómico del sistema, encargándose de validar las actuaciones y registrar los certificados en el sistema nacional.
Este mecanismo permite a las compañías energéticas cumplir sus obligaciones de ahorro de forma más eficiente, mientras que las entidades que ejecutan mejoras energéticas obtienen un retorno económico.
Con este modelo, la Comunitat Valenciana avanza hacia un sistema energético más eficiente, competitivo y sostenible, impulsando la descarbonización y reduciendo la huella ambiental del tejido productivo.













