La Vega Baja del Segura pone en valor diez platos de Cuaresma que definen su identidad gastronómica La Vega Baja del Segura reivindica su cocina de Cuaresma con diez platos tradicionales
La Vega Baja del Segura reivindica su tradición culinaria durante la Cuaresma con recetas ligadas a la huerta y al producto local. La iniciativa, impulsada por Convega, destaca diez platos que reflejan la esencia gastronómica de la comarca.
La gastronomía de la Vega Baja del Segura cobra protagonismo durante la Cuaresma, un periodo en el que la ausencia de carne da lugar a una cocina basada en verduras, legumbres y pescado, profundamente ligada a la tradición y al territorio.
A través de la marca territorio impulsada por Convega, se han destacado diez platos típicos que forman parte del recetario histórico de la comarca y que siguen presentes en hogares, bares y restaurantes de municipios como Orihuela, Guardamar del Segura o Torrevieja.
Entre las elaboraciones más representativas se encuentra el arroz de vigilia o de los tres puñaos, un plato que combina arroz, legumbres y productos de la huerta como alcachofas o bajocas. También destaca la olla viuda, un guiso de verduras que refleja la cocina de aprovechamiento propia de estas fechas.
Otro de los platos más singulares son los cucurrones, una pasta artesanal elaborada a mano que se integra en guisos tradicionales, así como los hartabellacos, una receta que mezcla verduras con albóndigas de pan y que ha incorporado bacalao con el paso del tiempo.
El bacalao es, de hecho, uno de los ingredientes protagonistas de la Cuaresma en la comarca, especialmente en platos como el bacalao meneao. Junto a él, productos de la huerta como las camarrojas o la alcachofa dan lugar a recetas como el arroz con alcachofas y boquerones o el arroz de verduras.
En el apartado dulce, la mona de Pascua se consolida como uno de los grandes símbolos de estas fechas, vinculada a la tradición de salir al campo en familia durante el Lunes de Pascua. También destacan las almojábanas, dulces artesanales que mantienen el sabor de la repostería tradicional.
Desde Convega subrayan que estos platos no solo forman parte de la gastronomía, sino que representan la identidad cultural de la Vega Baja del Segura, donde la cocina se convierte en un reflejo de la historia, el territorio y el modo de vida.
Durante la Semana Santa, esta tradición culinaria se une a la riqueza cultural de la comarca, con celebraciones destacadas como la de Orihuela, declarada de Interés Turístico Internacional, o las de Guardamar del Segura, Callosa de Segura y Rojales, que refuerzan el atractivo de la zona en estas fechas.






