Aguas de Alicante convierte los datos del agua en arte con inteligencia artificial
Aguas de Alicante, el artista Daniel García Andújar y el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) han presentado este martes en el Museo de Aguas de Alicante el proyecto “Difracciones del Agua”, una iniciativa artística y tecnológica que transforma los datos hídricos de la ciudad en instalaciones de arte contemporáneo mediante el uso de Big Data e inteligencia artificial. El proyecto se enmarca en el PERTE de Digitalización del Agua y se desarrollará entre febrero y junio de 2026 con una clara vocación participativa y divulgativa.
La propuesta, dirigida por el reconocido artista visual y teórico Daniel García Andújar, busca hacer visible la llamada “ciudad invisible” que discurre bajo el asfalto: la compleja red de infraestructuras del agua que sostiene la vida urbana. Para ello, se apoya en los conjuntos de datos del portal de datos abiertos de Aguas de Alicante, convirtiendo información técnica sobre consumos, calidad del agua, incidencias o estacionalidad en piezas artísticas accesibles al público general.
Cultura, innovación y colaboración institucional
El acto de presentación ha contado con la participación de representantes institucionales y culturales. Martín Sanz, director de Comunicación y Relaciones Externas de Aguas de Alicante, ha subrayado que el objetivo principal del proyecto es “potenciar y dar visibilidad al portal de datos abiertos de la compañía, demostrando que el tratamiento de datos puede trascender el ámbito técnico para integrarse en la cultura y la sensibilización social”.
Por su parte, la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Nayma Beldjilali, ha puesto en valor la colaboración entre instituciones y ha destacado que se trata de “un proyecto muy original que aúna creatividad, innovación y participación ciudadana”, además de rescatar el legado del artista alicantino Eusebio Sempere desde una mirada contemporánea apoyada en las nuevas tecnologías.
Un diálogo entre arte, datos y legado artístico
“Difracciones del Agua” establece un diálogo directo con la obra de Sempere, pionero en el uso del ordenador como herramienta estética. Si el artista alicantino exploró la poesía de la geometría y la luz, el proyecto actualiza esa búsqueda utilizando el sistema inteligente del agua de la ciudad como un “gran ordenador” capaz de generar nuevas narrativas visuales y sonoras.
El proyecto se define como un taller expandido y una instalación procesual. Los datos se transforman en “cartografías sensibles”: los consumos se traducen en densidades de trama, la calidad del agua en gradaciones cromáticas y las incidencias en grietas visuales o sonoras. Todo ello se realiza mediante modelos de inteligencia artificial ligera, supervisados por personas y respetando estrictamente la normativa de protección de datos (LOPD).
Fases y participación ciudadana
La iniciativa se desarrollará en varias fases a lo largo de cuatro meses. La primera arranca este 10 de febrero con la apertura de una convocatoria abierta dirigida a artistas, estudiantes y personas interesadas, que permanecerá activa hasta el 9 de marzo. Los participantes seleccionados tomarán parte en talleres colaborativos durante el mes de marzo, con formación específica sobre el portal de datos abiertos de Aguas de Alicante y sobre Data Art e inteligencia artificial.
El resultado del proceso se materializará en una instalación modular que combinará soportes físicos y proyecciones digitales, y que podrá visitarse en el Museo de Aguas de Alicante durante el mes de mayo. El proyecto concluirá el 4 de junio en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante con una conferencia magistral y la presentación de conclusiones.
Un proyecto alineado con el PERTE de Digitalización del Agua
“Difracciones del Agua” se integra plenamente en los objetivos del PERTE de Digitalización del Agua, al promover la digitalización, la transparencia y la gobernanza del ciclo urbano del agua. Además, refuerza la eficiencia y la sostenibilidad al sensibilizar a la ciudadanía sobre el uso responsable del recurso y demuestra que la innovación tecnológica también puede generar impacto social y cultural.







