La Generalitat refuerza la vigilancia ambiental en Alicante con 11 nuevos agentes medioambientales
La provincia de Alicante ha incorporado 11 nuevos agentes medioambientales dentro del plan de refuerzo y estabilización del cuerpo impulsado por la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana. Esta medida se enmarca en una convocatoria que ha permitido la incorporación como funcionarios de carrera de 56 nuevos agentes en toda la Comunitat Valenciana.
El objetivo principal de esta acción es reducir la temporalidad en el cuerpo de Agentes Medioambientales y garantizar una mayor continuidad en la protección del entorno natural. A partir de las convocatorias públicas 33/24 y 34/24 correspondientes a la oferta de empleo público de 2024, se han asignado 23 agentes en Castellón, 22 en Valencia y 11 en Alicante, reforzando así la cobertura territorial del cuerpo en las tres provincias.
Los agentes medioambientales constituyen la primera línea de prevención, vigilancia y control del medio ambiente valenciano. Aunque su labor tradicional se centraba en la gestión de los espacios forestales, desde 2001 su función se ha ampliado a áreas como la calidad ambiental, la educación ambiental o el seguimiento de especies protegidas e invasoras.
Unidades especializadas y labor técnica
Estos profesionales pueden formar parte de unidades especializadas que abordan problemáticas concretas del territorio. Entre ellas destaca el Grupo Operativo de Investigación de Incendios Forestales (GOIIF), que este mes ha cumplido 30 años. Este grupo fue pionero en Europa en la elaboración de estadísticas fiables sobre los motivos y causas de incendios forestales.
Otra unidad relevante es el Grupo de Intervención en Altura, que actúa en zonas verticales o de difícil acceso para el seguimiento de fauna protegida como el águila real o el alimoche, y la protección de especies endémicas como la Silene hifacensis, propia de acantilados de la Comunitat Valenciana.
Por su parte, el Servicio de Vigilancia Marítima, en funcionamiento desde 2025, amplía la actuación de los agentes al medio marino. Su trabajo incluye inspecciones para proteger las praderas de Posidonia oceánica, control de vertidos y vigilancia de los ecosistemas costeros.
Con esta incorporación de personal, la Generalitat busca mejorar la respuesta operativa ante riesgos ambientales y garantizar la conservación del patrimonio natural valenciano, especialmente en provincias como Alicante, donde conviven zonas forestales, espacios protegidos y áreas de litoral de alto valor ecológico.







