La UA lidera un proyecto pionero para mejorar el diagnóstico diferencial entre TDAH y TEA
Investigadores de la Universidad de Alicante (UA) lideran un ambicioso proyecto científico para abordar uno de los grandes retos actuales en neuropsicología infantil: mejorar el diagnóstico diferencial entre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el Trastorno del Espectro Autista (TEA), dos condiciones del neurodesarrollo que a menudo comparten síntomas y presentan una elevada comorbilidad.
Bajo el nombre de BALIDA-AA (A Big dAta analytical pLatform for the dIfferential Diagnosis of ADHD and Autism Spectrum Disorder), la iniciativa tiene como objetivo diseñar herramientas tecnológicas que permitan una detección más temprana, precisa y personalizada, con impacto directo en la calidad de vida de los menores y sus familias.
El proyecto está codirigido por la catedrática Rosario Isabel Ferrer Cascales, responsable del Grupo de Psicología Aplicada a la Salud y Comportamiento Humano (PSYBHE), y por el catedrático Juan Carlos Trujillo Mondéjar, coordinador del grupo Lucentia, especializado en big data e inteligencia artificial.
Realidad inmersiva, biometría e inteligencia artificial
BALIDA-AA se sustenta en un enfoque multidisciplinar e innovador, que integra tres pilares tecnológicos para generar una herramienta útil en la práctica clínica:
- Realidad Extendida (RX): los investigadores diseñarán entornos inmersivos mediante realidad virtual, aumentada y mixta que simulan situaciones reales para observar el comportamiento de los menores en contextos controlados, reduciendo el sesgo que presentan las pruebas tradicionales.
- Captura biométrica: durante las experiencias en RX se recogerán datos como frecuencia cardíaca, actividad electrodérmica y movimientos oculares, con el objetivo de identificar reacciones cognitivas y emocionales asociadas a cada trastorno.
- Modelos de IA y aprendizaje automático: toda esta información será procesada por algoritmos que permitirán distinguir patrones específicos del TDAH y el TEA, optimizando la precisión diagnóstica e incluso permitiendo un seguimiento de la evolución individual.
“Estas tecnologías facilitarán una valoración más objetiva, rápida y eficaz, apoyando el trabajo de los profesionales clínicos y evitando diagnósticos erróneos o tardíos”, explican los investigadores.
Prevalencia y necesidad de diagnóstico precoz
Según los datos manejados por el equipo de la UA, el TDAH afecta a entre el 5 y el 7 % de la población infantil y al 2-5 % en adultos. En España, un 6,8 % de los escolares presentan este trastorno. En el caso del TEA, se estima una prevalencia de 1 de cada 100 niños, con cifras en torno al 1,5 % en España.
Aunque ambos trastornos comparten manifestaciones como distracción, problemas de conducta o dificultades sociales, el origen y naturaleza de cada uno es diferente. Por eso, el diagnóstico diferencial es clave tanto para el acceso temprano a tratamientos adecuados como para mejorar la adaptación familiar y escolar.
Financiación y duración
El proyecto, con una duración prevista de cuatro años, se desarrollará hasta 2029 y ha sido financiado con cerca de 600.000 euros por la Generalitat Valenciana a través del programa Prometeo 2025, destinado a grupos de investigación de excelencia.
BALIDA-AA se posiciona como una iniciativa pionera en el ámbito de la salud mental infantil, con potencial para transformar la forma en que se diagnostican y abordan estos trastornos en el sistema sanitario y educativo.







