Benidorm libera nueve tortugas boba en la playa de Poniente
La playa de Poniente de Benidorm ha sido este mediodía escenario de un emotivo regreso al mar de nueve ejemplares de tortuga boba (Caretta caretta), nacidas en este mismo arenal en agosto de 2024. Durante un año, las crías han permanecido bajo los cuidados de L’Oceanogràfic, dentro de un programa de conservación destinado a garantizar su desarrollo en las primeras etapas de vida, consideradas críticas para su supervivencia en el medio natural.
El acto, celebrado en el marco del Día Mundial del Turismo, ha reunido a escolares de los colegios La Cala, El Murtal y Bautista Lledó, así como a vecinos, turistas, representantes municipales y técnicos de la Fundación Oceanogràfic. Los alumnos, visiblemente emocionados, participaron de forma activa en la suelta, cada uno representando a una de las crías que volvieron al mar.
Una experiencia educativa y medioambiental
El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, acompañado por la edil de Playas y Medio Ambiente, Mónica Gómez, destacó ante los escolares la importancia de este acontecimiento:
“Las tortugas boba eligen playas con arenas saludables y aguas limpias. Por eso han elegido Benidorm dos años consecutivos, algo que debe hacernos sentir muy orgullosos”, señaló el primer edil.
El evento incluyó también una vertiente pedagógica en la que especialistas explicaron a los asistentes cómo actuar en caso de encontrarse con una tortuga marina en la costa, reforzando así la conciencia ciudadana en la protección de esta especie.
De los nidos a la conservación
En agosto de 2024, una tortuga madre depositó 27 huevos en la arena de Poniente, que fueron recuperados por técnicos del Institut Cavanilles de la Universitat de València y trasladados a L’Oceanogràfic. De ellos nacieron nueve crías, ahora devueltas al mar tras un año de cuidados en el programa de head starting. Esta técnica permite que las tortugas alcancen un mayor tamaño y fortaleza antes de enfrentarse al medio natural, aumentando sus probabilidades de supervivencia.
La elección de Poniente para la suelta no fue casual: responde al principio de filopatría, por el cual las hembras adultas regresan décadas después al lugar donde nacieron para anidar.
Un año récord de anidaciones
En lo que va de 2025, el litoral valenciano ha registrado 12 nidos de tortuga boba, con casos en Castellón (Almassora, Nules, Alcossebre y Peñíscola), Valencia (El Puig y Piles) y Alicante (Dénia, Elche, Benidorm y El Campello). La cifra convierte a este año en uno de los más prolíficos para la especie en la Comunitat Valenciana y refuerza la relevancia del territorio en su colonización del Mediterráneo occidental.
La tortuga boba está catalogada como especie Vulnerable en la Lista Roja de la UICN, debido a amenazas como la pérdida de playas de anidación, la contaminación, la captura accidental y los efectos del cambio climático.







