53 sanciones por ruido en Alicante, la mayoría en viviendas privadas
El Ayuntamiento de Alicante ha dado a conocer el balance del primer mes del dispositivo especial de control del ruido, puesto en marcha el pasado mes de agosto con el objetivo de reforzar el cumplimiento de la ordenanza municipal de Protección contra la Contaminación Acústica. Según los datos facilitados por la Policía Local, el operativo se ha saldado con 457 intervenciones y 53 actas de sanción, la mayoría por molestias generadas en viviendas privadas.
Del total de sanciones interpuestas, 21 se han clasificado como infracciones graves y el resto, leves. El concejal de Seguridad, Julio Calero, ha valorado positivamente los primeros resultados del dispositivo, asegurando que “la campaña está teniendo un efecto directo en la reducción del ruido en el municipio”. Además, ha subrayado que “está cumpliendo sus objetivos de concienciación, disuasión y aplicación del régimen sancionador”, especialmente en los puntos más conflictivos de la ciudad.
Más intervenciones por la noche y en viviendas
La mayor parte de las intervenciones policiales —295 del total— se han realizado durante el turno de noche, seguidas de 148 en horario de tarde y solo 14 durante la mañana. Por tipo de actuación, 204 intervenciones estuvieron motivadas por ruido en domicilios particulares, seguidas de 126 en la vía pública, 92 en locales de hostelería o establecimientos, 22 por molestias relacionadas con vehículos y 13 en fiestas autorizadas de barrio.
El concejal Calero ha insistido en que Alicante “no es una ciudad especialmente ruidosa, pero sí presenta zonas calientes de especial incidencia donde se está actuando con mayor intensidad para garantizar el descanso vecinal”.
Multas de hasta 300.000 euros según la gravedad
La ordenanza en vigor establece tres niveles de infracción: leves, graves y muy graves. Las leves conllevan multas de hasta 600 euros; las graves, entre 601 y 12.000 euros, además de posibles suspensiones temporales de licencias; y las muy graves pueden alcanzar los 300.000 euros y la retirada definitiva de licencias.
Áreas vigiladas y actuaciones
Este operativo especial, que estará activo hasta el 30 de septiembre, pone el foco en zonas de alta concentración de locales de ocio, parques, plazas y áreas residenciales con denuncias previas por ruido. Además, se atienden en tiempo real las llamadas de vecinos, se realizan mediciones con sonómetros homologados y se actúa contra conductas como gritos, cánticos, música alta en vehículos, acelerones o fiestas particulares fuera del horario permitido.
También se incluyen inspecciones en locales para comprobar el cumplimiento de horarios de cierre, emisión de música, disposición de veladores y revisión de aislamiento acústico y limitadores de sonido. El control abarca incluso las obras fuera del horario permitido y el uso del ‘escape libre’ en vehículos o altavoces portátiles en la vía pública.
El dispositivo está apoyado por la Unidad de Disciplina Urbanística, que realiza las mediciones acústicas cuando es necesario. En los casos más graves, los agentes pueden proceder al desalojo o disolución de reuniones, siempre bajo criterios de proporcionalidad.







