Multa de 300 euros por abandonar un sofá en un camino rural de El Campello
La Policía Local de El Campello ha sancionado con 300 euros a un vecino que fue sorprendido abandonando varios enseres, entre ellos un sofá azul, en mitad de un camino rural de la partida de Oñate. La infracción se produjo el pasado miércoles, y menos de 24 horas después los agentes lograron identificar y localizar al responsable, gracias a la colaboración ciudadana, que aportó datos clave como la matrícula de la furgoneta utilizada.
El vertido se produjo junto a un cartel que prohíbe expresamente el depósito de basuras y escombros, lo que ha agravado la conducta al considerarse daño medioambiental con alevosía. Según ha señalado la Policía Local, estas acciones suponen un grave atentado contra el entorno natural, además de una falta de respeto hacia el conjunto de la ciudadanía.
Una sanción que puede aumentar en caso de reincidencia
Desde el Ayuntamiento se advierte que, en caso de reincidencia, la sanción puede ser mucho más elevada. La Policía recuerda la dificultad de controlar zonas alejadas del casco urbano y apela a la implicación vecinal para denunciar estos comportamientos incívicos: “No podemos tener un agente en cada camino, cada calle o plaza. Por eso es esencial que los vecinos colaboren”, señalan fuentes policiales.
En este caso, la rápida actuación fue posible gracias a que los testigos facilitaron pruebas irrefutables, como imágenes y datos del vehículo, lo que ha permitido abrir expediente sancionador e imponer la correspondiente multa.
Servicio gratuito de recogida de enseres
El Ayuntamiento recuerda a la ciudadanía que existe un servicio gratuito de recogida de enseres que funciona de lunes a sábado. Para utilizarlo, basta con llamar al 965 63 12 82 o al 900 102 575, indicar el domicilio y depositar un máximo de dos bultos junto al contenedor más cercano entre las 21:00 y las 22:00 horas, para que sean retirados por los operarios esa misma noche.
Las autoridades insisten en que este tipo de infracciones afectan negativamente a la imagen del municipio y suponen un grave perjuicio para el medio ambiente y la convivencia vecinal. El caso resuelto esta semana es un ejemplo de cómo la colaboración entre vecinos y Policía puede frenar comportamientos incívicos y evitar su repetición.







