Alicante impone más de 2.500 sanciones por el uso indebido de patinetes eléctricos en 2025
Alicante ha registrado más de 2.500 sanciones en lo que va de año por el uso incorrecto de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), como patinetes eléctricos, patines y monopatines, según ha informado la Concejalía de Seguridad. La Policía Local ha intensificado el control de estos dispositivos dentro de su estrategia de seguridad vial y convivencia urbana, con especial atención a las zonas con mayor afluencia de tráfico peatonal.
El concejal de Seguridad, Julio Calero, ha explicado que se han realizado campañas específicas de vigilancia y sensibilización para reducir infracciones, proteger a los peatones y promover un uso responsable de estos vehículos. La medida responde a la creciente proliferación de patinetes eléctricos en la ciudad y a los conflictos que generan cuando se utilizan fuera del marco normativo.
Principales motivos de sanción
El balance de sanciones refleja un elevado número de denuncias por circular sin casco, que suman 806 en total. Le siguen 440 sanciones por transitar por zonas peatonales sin autorización, 352 por llevar más de una persona a bordo y 157 por el uso de auriculares o dispositivos electrónicos mientras se conduce. También se han impuesto 130 sanciones por conducción negligente o peligrosa, más de un centenar por saltarse señales de tráfico o semáforos y 26 por conducir bajo los efectos del alcohol.
La ordenanza municipal establece sanciones económicas de entre 100 y 500 euros por este tipo de infracciones, además de exigir una edad mínima de 16 años para conducir vehículos eléctricos de movilidad personal y limitar su uso a una única persona por vehículo.
Campañas informativas y control en centros educativos
Una de las acciones más destacadas tuvo lugar entre el 15 y el 30 de marzo, cuando se desarrolló una campaña de control que finalizó con 315 denuncias, principalmente por circular por espacios prohibidos. Paralelamente, entre el 11 y el 14 de marzo, agentes de la Policía Local visitaron 117 centros educativos para informar a los estudiantes sobre las normas de circulación y los requisitos técnicos de los VMP, mediante carteles informativos y charlas formativas.
“El uso de estos vehículos requiere precaución, conocimiento de la normativa y respeto por los peatones”, ha recalcado Calero, subrayando la importancia de la educación vial para mejorar la seguridad en el entorno urbano.
Zonas restringidas y radares de control
La campaña municipal ha incidido especialmente en los espacios donde está prohibida la circulación de estos vehículos, como aceras, paseos pavimentados (Explanada de España, avenida de Niza, El Postiguet y Urbanova), zonas peatonales, aceras-bici, carriles bus y plataformas del TRAM.
Los controles se han extendido a numerosos puntos de la ciudad, como el centro urbano, Casco Antiguo, Mercado Central, Ciudad de Asís, San Blas, Zona Norte, Benalúa, Babel, La Florida, Gran Vía y las playas.
Además, la Concejalía de Movilidad Urbana ha reforzado las acciones de seguridad con la instalación de radares en los principales accesos a la ciudad, lo que ha permitido reducir la velocidad de paso en zonas limitadas a 50 km/h y mejorar así la seguridad vial.
Recomendaciones para usuarios
El Ayuntamiento recuerda que los conductores de VMP deben cumplir la normativa vigente, que incluye:
- Uso obligatorio del casco.
- Prohibición de circular por aceras y zonas peatonales.
- Respeto de los límites de velocidad (máximo 25 km/h).
- No usar auriculares o dispositivos electrónicos mientras se conduce.
- Circular solo una persona por vehículo.
- Recomendación de contratar un seguro de responsabilidad civil.
“Seguiremos actuando para garantizar la convivencia entre todos los usuarios del espacio público”, ha afirmado el edil Julio Calero, quien ha destacado que estas medidas buscan consolidar un modelo de movilidad segura y sostenible en la ciudad.







