Alicante aprueba un plan financiero para cumplir la regla de gasto sin recortes
El Ayuntamiento de Alicante ha aprobado este viernes en Junta de Gobierno el Plan Económico Financiero necesario para cumplir la regla de gasto estatal, sin modificar ninguna de las partidas presupuestarias ya previstas. El presupuesto de 347 millones de euros se mantiene en su totalidad, así como la reducción del 5% del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), aunque se renuncia a nuevas bajadas de tasas o impuestos en los ejercicios de 2025 y 2026.
El plan permite corregir el exceso de 29 millones de euros en el gasto previsto mediante el aumento de ingresos en 16 millones, derivado de la nueva tasa de residuos impuesta por el Gobierno central, y restringe el uso de los 155 millones de euros de remanentes de Tesorería a la amortización de deuda financiera y a la cobertura de operaciones pendientes de aplicación (OPAS).
Control mensual y estabilidad en el presupuesto
El documento aprobado contempla también la implantación de controles mensuales de ejecución presupuestaria, con el objetivo de asegurar el cumplimiento de la regla de gasto durante el ejercicio en curso.
El concejal de Hacienda, Toni Gallego, ha manifestado que “el plan se ha aprobado sin reducir ninguna partida presupuestaria, tal y como nos comprometimos, garantizando así la ejecución íntegra del presupuesto sin recortes y con pleno funcionamiento de los servicios municipales”.
Críticas a las restricciones sobre el uso del ahorro municipal
Gallego ha vuelto a criticar la imposibilidad de emplear los ahorros municipales en nuevas inversiones, una limitación derivada de la aplicación de la regla de gasto por parte del Gobierno central. En su opinión, esta decisión impide destinar los remanentes a la mejora de infraestructuras y servicios públicos, restringiendo su uso únicamente a la amortización de deuda.
El edil ha reclamado al Ejecutivo central que, mediante un decreto ley, se permita a los ayuntamientos utilizar sus fondos para financiar inversiones financieramente sostenibles, especialmente teniendo en cuenta que “los municipios son las administraciones más saneadas del Estado”.
Impacto de la tasa de residuos y previsiones fiscales
El aumento de ingresos previsto en el plan se sustenta principalmente en la aplicación de la nueva tasa de residuos, exigida a los ayuntamientos en 2025. Esta medida aportará 16 millones de euros adicionales, clave para compensar el desajuste en la regla de gasto sin afectar a los compromisos presupuestarios en vigor.
A pesar de que no se podrán aplicar nuevas reducciones fiscales en 2025 y 2026, el consistorio mantiene en vigor la bajada del 5% del IBI aprobada en el mandato anterior.







