El Hércules sube a Primera RFEF y celebra un ascenso tras 14 años de sequía
La travesía del Hércules por el desierto de las catacumbas del fútbol patrio ha sido larga, farragosa, triste, desesperante e incluso desidiosa. Pero tras 14 años sin celebrar un ascenso (se consiguió el 19 de junio de 2010) el club blanquiazul volvió a rememorar tiempos pretéritos en los que la nobleza del balompié nacional pasaban cada 15 días por el Rico Pérez.
No se ha conseguido nada extraordinario, puesto que se ha ascendido a Primera RFEF (que equivaldría a la extinta Segunda B) pero el hecho de poder celebrar algo positivo desató la euforia entre los 28.000 aficionados que se dieron cita en el coliseo herculano y que llevaron en volandas al equipo para derrotar al Lleida (2-1) y dar el salto de categoría, en la que ha estado dos temporadas.
Sólo valía ganar para ser campeón del grupo 3 de Segunda RFEF y los hombres de Rubén Torrecilla lo sabían. Salieron a por el partido desde el primer minuto. De hecho, en los primeros compases, Javi Moreno y De la Nava pusieron a prueba los reflejos del meta de los ilerdenses, Iñaki Álvarez.
La primera alegría para la parroquia alicantina llegó en el minuto 28 tras un juego práctico y efectivo de los locales. Javi Moreno colocó con precisión arquitectónica un saque de esquina en corto y Josema, solo de marca, remató a placer para colocar el 1-0.
Tras el gol, el Lleida se apoderó de la posesión del cuero y creó peligro gracias a su mejor hombre, Jon Bakero, que lo intentó con un disparo que detuvo Carlos Abad. Lejos de amilanarse, el Hércules estiró sus líneas y a punto estuvo de llegar el segundo. En dos contras, Coscia primero y Ketu después tuvieron el gol en sus botas, pero el portero del plantel catalán lo evitó.
Teniendo en cuenta que el Europa (rival con dos puntos menos que el Hércules) iba ganando su partido, el bloque herculano no podía relajarse si quería el ascenso directo. Pero los cinco primeros minutos de la reanudación fueron los peores de los de Torrecilla, que vieron como Jon Bakero empató a uno con un golazo ante el que nada pudo hacer el guardameta blanquiazul.




Con el empate, el cuadro de Ángel Viadero se vino arriba y estuvo muy cerca de colocar el 1-2 en dos ocasiones de Sergio Montero y Mateo, pero en primer término Nolan lo evitó, y en el segundo, el tiro se le marchó desviado.
Y cuando parecía que más miedo metía el Lleida llegaría el 2-1. Fue en el 61 cuando Ketu arrancó por velocidad, se la puso a la izquierda a Javi Moreno y éste volvió a sacar la escuadra y el cartabón para que Coscia, de un bello remate de cabeza, desatara la euforia de 28.000 almas herculanas, pero el marcador del Fondo Sur ya no se movería y llegó el ansiado ascenso y la fiesta se trasladó a Luceros.
Cabe recordar que el Rico Pérez como tal no vivía un ascenso en directo desde 2005, se empató ante el Alcalá (1-1), en la vuelta de la final de la fase de ascenso a Segunda y se hizo buena la ventaja lograda una semana antes (1-3).







