Ni tabúes ni cortapisas de ningún tipo. Disfrutar plenamente del sexo no debe tener límites, y en eso basa sus estrategias la industria con el objetivo puesto en abarcar todo el espectro social imaginable. Los juegos eróticos ya se piensan para todo tipo de personas, sea cual sea su género, su edad, su peso, su condición sexual o el número de participantes. La plena satisfacción se entiende como un derecho universal. La felicidad plena es la meta.

Eso explica que las empresas especializadas online hayan adaptado en los últimos años sus catálogos de productos eróticos, comunicación y lenguaje, movidas por la diversidad de tendencias y colectivos. Disfrutar plenamente del sexo es posible, en la intimidad o de forma colectiva, sean cuales sean las tendencias, la edad o el peso, porque la atención por la integración trasciende más allá de lo sexual y alcanza también a lo físico, tanto en los productos como en los contenidos, con artículos y consejos para personas con condiciones, preferencias y necesidades diferentes. Cuando se trata el tema de la salud sexual, no se puede obviar la diversidad de opciones y géneros. Ilustraciones, imágenes y fotografías que integran los contenidos representan todos los tipos de personas y relaciones posibles. No hay límites.

Adaptándose a los nuevos tiempos, la industria ha adoptado una comunicación que trata de ser lo más inclusiva posible, evitando referirse a hombres y mujeres y, en lugar de ello, habla de “personas con pene” y “personas con vulva”. Sus productos, además de poder ser totalmente unisex, tampoco tienen ningún tipo de relación con la orientación sexual ni con la identidad de género. Los expertos son conscientes de que existen “reparos e incomodidades” a la hora de adquirir un producto diseñado y enfocado en un género o tipo de pareja específico que no es el suyo. Por este motivo, el packaging de los juguetes suelen tener un diseño neutro, sin imágenes de personas ni de genitales, para que el producto no esté enfocado en un determinado género ni orientación sexual y cualquier persona se sienta cómoda al adquirirlo.

En sus perfiles de las redes sociales, estas firmas tratan de representar todo tipo de cuerpos, con más o menos pelo, con más o menos peso, más o menos atléticos, con más o menos altura, con cualquier tipo de estilo (tatuajes, piercings, pelos de colores…). En sus contenidos, se trata temas relacionados con la sexualidad en personas con diversidad funcional o limitaciones físicas de varios tipos. Algo bien acogido por el público y por lo que han recibido felicitaciones, lo que les anima a seguir en esta línea.  

ESTUDIO CONTINUO DE TENDENCIAS

Algunas firmas, como Diversual.com, empresa ubicada en Sant Joan d’Alacant con producción propia y una veintena de empleados, han puesto en marcha iniciativas como la que aquí han bautizado como “Academia Erótica”, encargada del estudio permanente de tendencias y de poner soluciones a cuestiones tan básicas como la edad, el peso o las limitaciones físicas, que no deben ser óbice para disfrutar plenamente del sexo.

Su departamento de desarrollo de producto y compras tiene en cuenta toda la variable de tendencias, preferencias y necesidades de los usuarios. Cuentan para ello con el catálogo con productos veganos y cueltyfree dentro de las categorías de cosmética erótica (lubricantes, aceites de masaje, geles de placer…). Preservativos especiales para alérgicos al látex, prendas de lencería erótica de tallas que van desde la XS a la XXXL, e incluso existe una categoría específica de tallas grandes, además de contar con arneses con correas adaptables a casi cualquier medida de cintura.  Todos los productos de cosmética (lubricantes, aceite de masaje, gel de placer, velas de masaje…) y aquellos relacionados con el bondage y el BDSM (antifaces, esposas, fustas, látigos y todo tipo de ataduras) son veganos y ‘cruelty free’.

Todo ello, porque se parte de la máxima de que una empresa “no puede vivir ajena a la realidad, y la realidad es diversa”. No reconocer la diversidad sexual supone una falta de respeto al conjunto de las personas, al conjunto de la sociedad. “No se puede ignorar ni dejar de respetar a un grupo de personas por una condición o aspecto determinado”, dicen sus responsables.

Una empresa inclusiva debe reconocer las diferencias, apostar por la diversidad e incentivar la participación de cualquier persona, independientemente de su condición. Ser una empresa inclusiva, respetuosa con la diversidad sexual no es que sea importante, es básico. “Ni siquiera deberíamos estar debatiendo sobre ello. Es algo debería ser tan natural como ver que en una empresa hay altos, bajos, rubios, morenos… nadie se sorprende por ello ni es un hecho diferenciador. Esperemos que algún día no sea la excepción o ni siquiera que sea noticia, que una empresa es respetuosa en materia de inclusión y diversidad sexual”, afirma Ana Escudero, directora de Comunicación de Diversual.com. “Vivimos en una sociedad cada vez más concienciada con la libertad sexual, y afortunadamente cada vez más tolerante con otras formas de sentir o vivir la sexualidad. No sería posible, ni ético, vender productos eróticos ni habar de sexualidad, sin empatizar, respetar, entender y comprender a todas las personas”, concluye.

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