Ante la sospecha de que en la embarcación con 17 migrantes llegada a la costa de Benidorm hubiese alguna persona infectada de coronavirus, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Alicante ha dejado claras las medidas a tomar: aislamiento hospitalario. Así lo ha ratificado el auto del juzgado hoy, tras la primera decisión tomada desde la Conselleria de Sanidad.

Esta medida, inicialmente propuesta por la administración sanitaria el pasado domingo, estaba justificada por el estrecho contacto mantenido entre las personas que viajaban en la embarcación y otros migrantes que ya han dado positivo por coronavirus, al haber viajado todas las pateras junto al mismo barco nodriza.

Así, la libre circulación de los migrantes fue considerada por la Conselleria de Sanidad, y tal y como ha ratificado e informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, una amenaza para la salud pública.

Tal como se indica en el auto del Juzgado, fechado el 28 de julio y hecho público el miércoles 29, el confinamiento de los migrantes en el Hospital General de Alicante debe realizarse a la mayor brevedad posible, en un plazo inferior a 48 horas.

Este periodo de aislamiento hospitalario, según comunica la autoridad judicial, deberá durar «el tiempo estrictamente indispensable para evitar riesgos para la salud pública».

Llegado el caso, por tanto, el Hospital General de Alicante tendrá que dar el alta a los afectados cuando se considere que la seguridad sanitaria está garantizada, y sin necesidad de intermediación ni autorización judicial previa.