La nueva normalidad se abre paso a todos los niveles, y el mercado inmobiliario también trata de recuperar la tracción no solo previa al inicio de la pandemia, sino la habitual en el sector durante el verano, especialmente en zonas litorales como la Costa Blanca. Tras tres meses de confinamiento estricto y todavía en plena transición hacia la nueva normalidad, un indicador sugiere que no todo está perdido: los compradores británicos vuelven a lanzarse a la búsqueda de propiedades en España, y la provincia de Alicante es uno de sus principales focos.

Pese a las restricciones que en muchos destinos turísticos están experimentando los visitantes llegados desde Reino Unido, distintos operadores y aerolíneas han recuperado la recurrente actividad y conexión con Alicante. Donde antes había calles colapsadas y terrazas sin un asiento disponible ahora se ven mascarillas y huecos libres, pero eso no significa que el mercado inmobiliario se resienta al mismo nivel.

Según los datos facilitados por el gigante inmobiliario Taylor Wimpey, que gestiona propiedades en diferentes zonas costeras españolas, a partir de mayo su página web registró un aumento del tráfico del 88% respecto al mismo periodo del año anterior: una señal no solo de vuelta a la actividad, sino de crecimiento de la misma. 

Con el turismo todavía encorsetado, muchos británicos ven en las segundas residencias una inversión que les permita proteger sus vacaciones ante posibles cuarentenas. Actualmente, 400.000 ciudadanos británicos tienen propiedades en España, ya sea como casas de veraneo o como primera vivienda, y el número podría aumentar mientras los viajes internacionales sigan limitados.

La nueva normalidad es, de hecho, una oportunidad que muchos británicos advierten como única para visitar España con menor afluencia turística que en otras temporadas. “El coronavirus ha sido muy duro, y este año tenemos más ganas que nunca de ir a España”, cuenta a CBNoticias E. Levitt, residente en Londres que el próximo mes de agosto viajará a Valencia para pasar sus vacaciones y recorrerá también el litoral alicantino.

Otras inmobiliarias como Knight Frank o DM Properties reportan en la misma dirección: desde las villas premium hasta pequeños apartamentos, cualquier propiedad cerca de la costa en España tiene hoy en día muchas opciones de terminar con propietarios británicos ante lo que los expertos denominan como un “cuello de botella” a la hora de buscar segundas residencias, con la posibilidad de que la demanda exceda por momentos la oferta.

Destino prioritario

La provincia de Alicante es uno de los destinos favoritos para los compradores británicos. Según los estudios de las propias agencias inmobiliarias que operan a caballo entre Reino Unido y España, la Costa Blanca es el punto de unión ideal entre buenos precios, buenas conexiones aéreas y buenos servicios. Lugares como Gran Alacant, Torrevieja o Jávea tienen grandes promociones de viviendas gestionadas exclusivamente por consultores inmobiliarios británicos.

La cercanía de grandes referentes gastronómicos, la posibilidad de visitar ciudades como Alicante, Murcia o Valencia durante las vacaciones y los atractivos de interior -cada vez son más los compradores que no apuestan exclusivamente por el litoral- hacen del litoral alicantino un centro neurálgico para la inversión de británicos en el mercado inmobiliario.