El número de víctimas disminuyó un 17,3 por cierto, al alcanzar las 4.510 frente a las 5.456 de un año antes

Los juzgados con competencias en violencia sobre la mujer (JVM) de la Comunidad Valenciana recibieron durante el segundo trimestre de este año, el más afectado por la pandemia de Covid-19 y la declaración del estado de alarma, un total de 4.958 denuncias, un 15,2 por ciento menos que las 5.850 registradas en el mismo periodo de 2019.

Al igual que ocurrió en el primer trimestre de 2020, entre abril y junio se produjeron disminuciones en prácticamente todos los indicadores utilizados para medir la violencia machista, pese a que la actividad judicial en esta materia nunca estuvo paralizada al no verse afectada por la suspensión de plazos procesales y ser declarada un servicio esencial.

Así lo reflejan las estadísticas hechas públicas hoy por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Su presidenta, Ángeles Carmona, considera que esos datos evidencian “de forma palpable las dificultades añadidas” que han tenido las perjudicadas para denunciar a sus agresores durante le confinamiento motivado por la crisis del coronavirus.

Así, el número de víctimas contabilizado en los juzgados de Valencia, Castellón y Alicante se redujo durante el segundo trimestre un 17,3 por ciento, al situarse en 4.510, frente a las 5.456 registradas un año antes.

En cualquier caso, la Comunidad Valenciana sigue presentando una de las mayores tasas de víctimas por cada 10.000 mujeres en España: 17,6, cuando la media nacional se sitúa en 13,8. Solo la superan Baleares (23), Canarias (19,6) y Murcia (18,3).

Nacionalidad de las víctimas

De las 4.510 víctimas contabilizadas en este segundo trimestre, 2.851, el 63,2 por ciento, eran españolas, y las 1.651, un 36,8 por ciento, extranjeras. No obstante, el número de renuncias, como se denomina a aquellos casos en los que las perjudicadas se acogen a la dispensa de declarar como testigos contra sus presuntos maltratadores, cayó en este periodo un 24,7 por ciento.

Por otro lado, bajaron un 29,6 por ciento, al pasar de 1.349 a 950, las órdenes de protección solicitadas ante los órganos judiciales, así como un 30,7 por ciento las que fueron finalmente adoptadas (de 1.165 a 807) y un 24 por ciento las órdenes denegadas (de 175 a 133).

La cifra de individuos enjuiciados por estos delitos en los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (JVM) de la Comunidad Valenciana también sufrió una importante reducción, en concreto de un 52,8 por ciento, pues de los 917 registrados entre abril y junio de 2019 se pasó a 433 en el mismo trimestre de este año.

Aunque el número de condenados también se redujo en términos absolutos, un 47,3 por ciento entre los españoles y un 58,6 entre los extranjeros, hubo un 2,5 por ciento más de condenas que un año antes. Si en el segundo trimestre del pasado año se condenó a un 87,7 por ciento del total de los juzgados, en ese mismo periodo de este año el porcentaje se situó en el 89,8.

Datos por provincias

Por provincias, Alicante contabilizó 2.098 denuncias y 2.011 víctimas, Castellón, 453 en ambos casos, y Valencia, 2.687 y 2.605, respectivamente.

Las tres provincias superan la media nacional de mujeres que sufren este tipo de violencia. En concreto, Alicante registró entre enero y marzo de 2020 una tasa de 22,1 víctimas por cada 10.000 habitantes, en Castellón fue de 15,6 y en Valencia del 20,5.

Los JVM alicantinos enjuiciaron en ese periodo a 250 personas, de las que un 92,5 por ciento acabaron condenadas, los castellonenses hicieron lo propio con 103, con un 98,1 por ciento de condenas como resultado, y los de Valencia juzgaron a 376 personas, de las que un 81,2 por ciento también fueron declaradas culpables.

«Dramática situación»

Según la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ, los datos estadísticos de este primer trimestre de 2020 empiezan ya a reflejar las consecuencias de la declaración del estado de alarma decretado en nuestro país.

“El descenso de las denuncias interpuestas por violencia de género demuestra la dramática situación que muchas mujeres han tenido que vivir como consecuencia del encierro causado por la crisis sanitaria del Covid-19. Un encierro junto a su maltratador en un lugar -el domicilio- donde se producen habitualmente los hechos delictivos; un escenario del miedo donde se consuman tres de cada cuatro asesinatos y que la Sala Segunda de nuestro Tribunal Supremo ha descrito en recientes sentencias”.

En este sentido, para Carmona, el confinamiento impuesto “ha podido ser la causa que ha hecho aún más difícil para las víctimas poner los hechos en conocimiento de las autoridades”. La presidenta del Observatorio ha insistido igualmente en la necesidad de que toda la ciudadanía se implique en la lucha contra la violencia de género.