Terminado el mes de agosto, y con él la temporada alta del turismo, llega el momento de hacer balance. Especialmente, en una temporada turística completamente atípica y marcada inevitablemente por la pandemia mundial. HOSBEC, la asociación empresarial hotelera y turística de la Comunidad Valenciana, ha hecho públicos algunos datos que confirman las sensaciones de la industria turística durante el mes: la ocupación en agosto ha descendido y la llegada del otoño trae poco más que incertidumbre.

Uno de los principales indicadores de la salud del turismo a nivel autonómico es, siempre, el balance de la temporada en Benidorm. La capital turística de la Costa Blanca ha cerrado el mes de agosto con un 51% de ocupación en hoteles (con un 65% de la planta hotelera abierta, alrededor de 26.000 camas), un 28% de ocupación en apartamentos turísticos y un 79% de ocupación en campings.

Para la semana 36, primera de septiembre, la previsión de ocupación es del 29%, lo que supone una elocuente muestra del descenso de ocupación esperado a costo plazo: una caída provocada por la escasez de turismo internacional, la pérdida de turismo familiar (por el inicio del curso escolar) y el final de la temporada estival, tal como indican desde HOSBEC.

Sin embargo, a pesar del verano atípico vivido durante este 2020 el sector hotelero de la capital de la Costa Blanca logra un 55% de ocupación durante el mes de agosto. Imponiéndose como protagonista el mercado nacional que alcanza una cuota mensual del 84%.

La Costa Blanca sobrevive sin Benidorm

Aunque Benidorm es el principal destino por volumen de viajeros, y uno de los nichos más potentes del turismo por oferta y servicios, el resto de destinos de la Costa Blanca ha sabido sobrevivir al peor verano que se recuerda sin el impulso de la ciudad de los rascacielos del Mediterráneo.

Los hoteles de la Costa Blanca, sin contar Benidorm, con un 70% de la planta hotelera abierta -alrededor de 25.000 camas-, han registrado durante la semana 35 una ocupación media del 61%, cerrando agosto con una media mensual del 63%. Para la semana 36, la previsión desciende a un 40%.

El mercado nacional continua siendo el motor y da el último empujón a la Costa Blanca siendo un 91% de la del total de la demanda durante la semana 35.

Otros aspectos de interés

El las diferentes zonas analizadas de la Comunidad Valenciana el mercado nacional ha sido el «salvador» en una temporada estival atípica y llena de incertidumbre. Siendo los destinos menos dependientes del turismo internacional los mejor parados en materia de ocupación. 

El perfil de turista más común han sido familias y el propio turismo interno de la Comunidad, optando principalmente por estancias de fin de semana. 

Septiembre comienza según lo esperado con previsiones a la baja en las diferentes zonas, viéndose especialmente afectado por el comienzo del curso escolar, el final del verano y la ausencia del turismo internacional.