La Guardia Civil de Alicante auxilió a seis personas el pasado fin de semana, en las localidades de Altea, Alicante y Villajoyosa. En dos de los auxilios, los agentes intervinientes se encontraban fuera de servicio.

El pasado sábado 26 de julio, a las 12 de la mañana, los agentes del Puesto de la Guardia Civil de Altea recibieron el aviso de que cuatro senderistas se habían extraviado en la Sierra de Bernia, por la zona del Forat. Llevaban bastante tiempo perdidos y las temperaturas eran muy elevadas. Así que cuatro agentes se dirigieron al lugar en el vehículo oficial, hasta un lugar en el que ya no había acceso en coche, y en el que tuvieron que iniciar la marcha a pie por un sendero.

Por el camino, encontraron una fuente de agua potable y decidieron rellenar varias botellas por si cuando encontraran a los senderistas pudieran necesitarlas. Mientras trataban de localizarlos, una de las personas extraviada pudo compartir su geolocalización con los agentes, logrando por fin encontrarlos, completamente aturdidos y deshidratados. Eran dos hombres y dos mujeres de mediana edad.

Tras hidratarlos y refrescarlos, pudieron salir por su propio pie, acompañados de la Guardia Civil de regreso a la civilización, y llegar hasta sus casas, afortunadamente, todos sanos y salvos.

Ese mismo día, por la tarde, un Guardia Civil destinado en la Sección Fiscal del Aeropuerto de Elche – Alicante, mientras se encontraba disfrutando de su tiempo libre, en la capital de la provincia, observó a una mujer que, colgada del balcón de un segundo piso, amenazaba con arrojarse al vacío.

Sin pensarlo dos veces, y con la ayuda de otro transeúnte, acudieron raudos bajo el balcón. En ese instante, la mujer, a la que trataba de sujetar un familiar desde dentro del balcón, se resbaló de las manos y se precipitó. Juntos, el agente franco de servicio y el otro ciudadano, lograron evitar la caída de la mujer directamente sobre el asfalto.

Avisada por los testigos, una ambulancia acudió y trasladó a la mujer hasta el hospital para ser evaluada de forma exhaustiva, aunque, por suerte no sufrió lesiones graves.

Para finalizar la jornada, cuando ya caía la media noche, un agente de la Guardia Civil del Puesto de Villajoyosa, que se encontraba también fuera de servicio, en la localidad de Benidorm, mientras caminaba por la vía pública escuchó los gritos de una mujer que pedía auxilio. Se aproximó hasta el portal del que procedían, y encontró a una mujer mayor, tirada en el suelo, que presentaba algunas lesiones ya que, al parecer, un hombre acababa de robarle el reloj y una cadena con una medalla, empleando violencia para cometer el robo.

En ese momento, el agente vio salir de allí a un hombre que cubría parte de su rostro con una gorra oscura que emprendió la huída. Se identificó y, a grito de: «¡Alto!, ¡Guardia Civil!» inició la carrera detrás de él durante varios metros, mientras le repetía que se detuviera. El hombre se dio la vuelta y lanzó un puñetazo al agente, que cayó al suelo a causa del golpe. Pero se levantó y continuó corriendo detrás del presunto ladrón, dándole alcance un poco después, mientras intentaba entrar en una casa abandonada en las inmediaciones. En ese momento, llegó una patrulla de Policía Nacional que había acudido alertada por un testigo, logrando entonces detener al presunto ladrón. La víctima, una mujer de 75 años, de nacionalidad española, se recupera en su casa.

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