Si los propietarios no pueden demostrar la procedencia legal, unos 355 animales serán sacrificados en el plazo de 15 días

La Guardia Civil inspecciona una explotación agrícola con 191 corderos de origen desconocido y/o con irregularidades documentales. Se sospecha que esta cantidad de corderos se estuviera acumulando, de forma ilegal, para la celebración de la próxima “Fiesta del cordero”. Todos los animales de los que no se pueda acreditar su procedencia, en el plazo de 15 días, tendrán que ser sacrificados.

Con motivo de la celebración musulmana de la “Fiesta del cordero”, próxima a celebrarse entre el 30 de julio y el 3 de agosto, la Guardia Civil de Alicante ha llevado a cabo una serie de inspecciones en explotaciones agrícolas para supervisar que la procedencia y trazabilidad de los animales sea la correcta, y así evitar que se consuma carne de origen desconocido, lo que supondría un peligro para la salud humana.

Entre estos servicios, destaca la inspección en una explotación ganadera situada en el término municipal de Alicante, llevada a cabo de forma conjunta por el Equipo contra el Robo en el Campo (ROCA) de Ibi y las Patrullas del Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) de Alicante y Monóvar, con la colaboración de una veterinaria de la Conselleria de Agricultura y Medioambiente.

Toda la documentación relacionada con las licencias, los libros de registro y las autorizaciones administrativas estaba en regla, sin embargo había ciertos aspectos, como los registros de altas y bajas de animales, que no cumplían con los requisitos

De hecho, después de un recuento de las cabezas de ganado se descubrió un descuadre de 191 unidades, entre el número de animales autorizados a tener y el número de animales existentes en ese momento. De éstas, 86 estaban sin identificar y 105 poseían un crotal no reglamentado, con formato diferente al original. 

Por otro lado, las cartillas sanitarias de los perros de guarda del ganado también presentaban irregularidades, siendo la más reseñable que uno de ellos llevaba 12 años sin ser vacunado contra la rabia.

Seguidamente, se realizó una minuciosa inspección ocular de la explotación y sus zonas aledañas, donde encontraron restos óseos que pudieran pertenecer a cadáveres quemados y semienterrados de ganado ovino y caprino, lo que supondría una infracción a la legislación vigente en cuanto a eliminación de residuos orgánicos. 

De todas las infracciones observadas se ha dado oportuna cuenta a la Consellería de Agricultura y Medioambiente, para que a la autoridad competente sancionadora se pronuncie sobre ello. 

Respecto a los crotales no reglados, la Guardia Civil baraja la posibilidad de investigar a la propietaria por un posible delito de falsedad documental.

La operación policial continúa abierta para averiguar si las cabezas de ganado no registradas correctamente pudieran proceder de robos o hurtos, aún sin denunciar, en otras explotaciones.

La solución, el sacrificio

Con la finalidad de evitar una posible intoxicación alimenticia por un consumo de carne animal que carece de trazabilidad y de ningún control zoosanitario, se ha procedido a la inmovilización cautelar detodos los animales de la explotación, tanto los de procedencia legal como ilegal -355 cabezas de corderos y chivos-, porque en el caso de que alguno de origen desconocido tuviera una enfermedad, se la podría haber transmitido a los demás. Si dentro de 15 días no se demostrara documentalmente el origen, acabarán siendo sacrificados.