La Guardia Civil de Alicante ha detenido a un hombre que coaccionaba a sus víctimas para que le llevaran de forma regular dinero en efectivo hasta un lugar que previamente les había indicado él mismo, y una vez allí, les robaba mediante violencia e intimidación, además del dinero exigido, otros objetos de valor que portaran.

El pasado mes de julio, la Guardia Civil de San Vicente del Raspeig recibió la denuncia de un joven de la localidad en la que relataba haber sido víctima de un robo. Mientras se encontraba en el parque con sus amigos, una persona se aproximó al grupo, y se dirigió a él instándole a que le diera su teléfono móvil para realizar unas llamadas. El joven se resistió a darle el terminal y le dijo que si quería hacer una llamada, le conectaría el manos libres. Así que marcó un número de teléfono y el denunciante pudo oír como esta persona le decía al interlocutor que se verían en 20 minutos en el lugar indicado. Después de esto, el autor colgó, sacó una navaja de su bolsillo y amenazándolo con «atravesarlo», le exigió que le diera el dinero que «llevara encima». Atemorizado, el joven accedió, dándole lo poco que portaba: varias monedas de euro.

Dos días después, una persona llamó por teléfono al joven y se identificó como el hombre que le había robado en el parque dos días antes. Le dijo que debía dirigirse con 20 euros hasta un edificio en ruinas, dándole las indicaciones necesarias para que encontrara el lugar. Una vez allí, le obligó a que le entregara el dinero, y le explicó que esta rutina seguiría repitiéndose. Para no ser descubierto, a partir de ese momento se lo comunicaría en clave, comunicándole en las llamadas que le haría que debería estar en 20 minutos en el lugar indicado. Que el lugar sería el edificio en ruinas, y los minutos expresados, el dinero que debería llevarle el joven.

Tan pronto como la Guardia Civil tuvo conocimiento, los agentes del Área de Investigación iniciaron las comprobaciones tendentes a esclarecer los hechos.

Poco después, recibieron una segunda denuncia, en esta ocasión la víctima aseguraba que había sido agredido con un ladrillo roto, en un edificio en ruinas de la localidad de San Vicente del Raspeig, y que le habían robado el teléfono móvil. La Guardia Civil se entrevistó con la víctima, convencidos de que se trataba de la misma persona que estaban buscando.

Descubrieron que el presunto autor residía en Alicante y que se desplazaba en bicicleta a diario hasta San Vicente del Raspeig, a un inmueble abandonado, sede de una antigua fábrica, dónde se reunía con sus víctimas, menores de 14 años de edad que previamente había seleccionado por considerarlos lo suficientemente vulnerables como para sucumbir a sus artimañas.

Tras un ardua labor llevada a cabo durante dos meses por los agentes del Área de Investigación del Puesto de San Vicente, el pasado 6 de septiembre fue detenido un hombre de nacionalidad española, de 20 años de edad. Se le imputan dos delitos de robo con violencia e intimidación.  

El menor de edad que fue agredido con el ladrillo, y que sufrió lesiones de carácter leve, fue asistido en un centro médico y se recupera en su domicilio. El detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de San Vicente del Raspeig. La Guardia Civil sospecha que puedan existir otras víctimas que no hayan formalizado la correspondiente denuncia. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

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