La Guardia Civil de Alicante recuperó ayer el cadáver de una ballena rorcual común hallada en una playa de Elche. El Instituto Oceanográfico de Valencia ha tomado muestras para el estudio del animal. 

En la madrugada de ayer día 23 de septiembre, los teléfonos de emergencias recibieron una llamada sobre el posible hallazgo de un animal marino de grandes dimensiones varado en una playa. Tras realizar las primeras indagaciones, la Guardia Civil de Alicante desplazó hasta el lugar a una patrulla perteneciente al Equipo del Servicio de Protección de la Naturaleza (EPRONA), encargados de realizar las investigaciones relacionadas con esta especialidad, que llegó hasta la playa de El Altet a las 6 horas de la mañana, comprobando que se trataba de un cadáver de rorcual común (Balaenoptera physalus) en avanzado estado de descomposición, de unos 14 metros de longitud.

Al lugar se desplazaron también agentes de la Policía Local de Elche y personal de la empresa UTE Elche, encargada de la limpieza de ese Ayuntamiento. 

Una vez en el lugar, los agentes del SEPRONA procedieron con sumo cuidado a examinar el cadáver y desenredar un cabo que presentaba en una de las aletas, y dieron aviso de la localización al Instituto Oceanográfico de Valencia, tal y como especifica el protocolo de actuación con cetáceos en la Comunidad Valenciana. 

La ballena rorcual es una especie común en el Mar Mediterráneo, siendo el segundo cetáceo de mayor tamaño. Puede alcanzar los 24 metros, siendo superado en tamaño sólo por la ballena azul. Son animales muy tranquilos aunque a veces se les ha podido observar viajando a grandes velocidades. En ocasiones se acercan al casco de los barcos, cuando éstos están parados o con un leve avance en la superficie del agua, si estos barcos no hacen movimientos bruscos ni ruidos con demasiado estruendo.

La especie es especialmente sensible a colisiones con buques de gran tamaño, siendo esta la principal causa de mortandad. Se encuentra incluida en el Libro rojo de los vertebrados de España, estando catalogada como especie vulnerable, además de en numerosos instrumentos de protección, tanto autonómicos, como nacionales e internacionales

La colaboración de los testigos que dieron aviso a los teléfonos de emergencias permitió la pronta retirada del cadáver que se encontraba en avanzado estado de descomposición, suponiendo una posible fuente de transmisión de enfermedades a usuarios de la playa y otras especies de animales. El cadáver ha sido trasladado por personal de UTE Elche para su enterramiento, dado el avanzado estado de descomposición en el que fue hallado. Antes de enterrar el cadáver, un equipo de investigadores del Instituto Oceanográfico de Valencia se desplazó al objeto de tomar muestras de los restos y realizar una biopsia que permita conocer posibles patologías, así como su estudio genético.

La Guardia Civil desea recordar, que ante el hallazgo de  especies marinas heridas o muertas, es conveniente avisar a los servicios de emergencias y nunca manipular al animal, que será trasladado siempre por los organismos correspondientes.