El proyecto “Ensanche Levante”, remitido ya a la administración Autonómica para que los distintos departamentos emitan sus respectivos informes, cumple estrictamente con las bases y determinaciones expuestas en los informes técnicos municipales, que sirven de soporte para las Bases Técnicas de Ordenación y ofrecen una información sólida acerca del contexto urbano del sector afectado y su función territorial.

Una de las primeras conclusiones que se extrae del documento es que la actuación propuesta será suficiente para cubrir todas las carencias dotacionales de la zona, reservando hasta 175.000 metros cuadrados para zonas verdes y equipamientos, y otros 21.000 metros destinados a uso docente, sobre los que se podrán erigir los edificios necesarios para la escolarización de la población futura.

El documento establece como primer ‘input’ a incorporar en la ordenación del sector el de replicar, si bien mejorándolo, el modelo existente en el entorno, adaptado a la geometría del sector y su relación con la Avenida de la Comunitat Valenciana. Dado el éxito del modelo urbanístico vigente en dicha zona de Levante (malla ortogonal viaria que conforma manzanas de usos mixtos residenciales y hoteleros, con una fuente componente comercial en calle y una edificación con tipología de bloque exento o abierto y de notable altura), se opta por la continuidad, aprovechando además la gran superficie del sector para resolver necesidades dotacionales y de infraestructuras de su entorno.

Por la tipología propuesta (edificación con altura mínima de 20 plantas), y la magnitud del sector, la futura edificación no tiene necesariamente que ocupar una parte relevante del espacio, generando así una malla viaria ortogonal, ordenada y jerarquizada, que se apoyaría en una gran zona verde, así como en corredores verdes complementarios que permitirán la integración y conexión con espacios dotacionales del entorno.

Con ello se pretende resolver un hándicap que presenta el modelo urbano de Levante: la ausencia de un gran parque urbano de rango ciudad, alternativa al “parque” que en sí representa, si bien de forma limitada, la propia playa de Levante.

Este nuevo parque ofrecerá un importante panel de opciones de disfrute ambiental y dotacional a los residentes y turistas, complementando la oferta de Foietes y L’Aiguera, y pasando a ser un elemento representativo de la nueva Infraestructura verde local. Al mismo tiempo, permitirá generar una fisonomía propia a la edificación que se proyectará en su entorno, mejorando su integración paisajística.

Lo mismo sucede en relación con los equipamientos públicos. La oferta existente en la zona de Levante no es suficiente para atender futuras demandas, por lo que parece razonable aprovechar la ordenación de este Sector para generar una oferta dotacional superior a las estrictamente mínimas, con la finalidad de que la nueva ordenación suponga una mejora para el entorno urbano inmediato desde esta perspectiva de dotaciones para satisfacción de las necesidades de residentes y turistas.

Tras lustros de paralización y no pocos obstáculos superados, los propietarios del suelo del Plan Parcial 1/1 de Benidorm, “Ensanche Levante”, valoran que si el proyecto recibe el plácet de las diferentes consellerias que deben pronunciarse para superar la primera etapa de evaluación ambiental estratégica, en relativamente poco tiempo comenzará la tramitación del instrumento de planeamiento completo, y arrancará la transformación de una amplia franja del territorio de Benidorm que ahora presenta una imagen absolutamente deteriorada.