Tras la amortización de los 19 millones que aún se debían a los bancos, Alicante pasa a ser una de las pocas capitales de provincia que tendrá deuda 0 y más libertad para usar su remanente

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Alicante ha aprobado hoy la tercera modificación de crédito de los presupuestos municipales, que contempla como principal objetivo la cancelación del cien por cien de la deuda pendiente con las entidades de crédito. La decisión supone que la capital de la provincia, tras amortizar anticipadamente 18,9 millones de euros, pasa a tener deuda cero y por tanto deja de estar sometida a la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Con ello, el Ayuntamiento podrá tener más libertad para usar su remanente de tesorería, que ahora estaba condicionado a destinar una parte del dinero precisamente a amortizar operaciones crediticias.

La decisión se toma después de que el Gobierno central haya trasladado a la FEMP, aunque no de manera oficial y consensuada con todos sus miembros, su determinación de disponer de los remanentes de tesorería de todos los municipios, que en el caso de Alicante supera los 40 millones de euros. El alcalde de Alicante ya anunció su intención de destinar parte de este dinero a cancelar todos los préstamos pendientes para evitar la incautación por parte del Ejecutivo central de los ahorros de todos los alicantinos.

Barcala ha defendido a través de la FEMP, al pertenecer a su junta directiva, que el Gobierno libere el remanente y lo deje en manos de los ayuntamientos, al ser la primera línea de batalla contra los efectos sociales y económicos de la pandemia y los principales conocedores de las necesidades de sus vecinos. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alicante rechaza la incautación de los fondos por parte del Ejecutivo central y defiende que ese dinero se libere para ser utilizado en la ciudad en políticas para combatir los efectos negativos de la pandemia.

La decisión adoptada en la Junta de Gobierno, que tendrá que ser aprobada en Comisión de Hacienda y, previsiblemente, en el pleno ordinario del próximo 30 de julio, es la tercera modificación de crédito de los presupuestos municipales vigentes. La primera, por valor superior a los tres millones, se destinó a cubrir los efectos sociales del Covid; la segunda, de cinco millones de euros, fue a parar a las ayudas a autónomos y pequeños y medianos comerciantes y empresarios.

Esta tercera modificación de crédito, además de dejar a cero la deuda municipal, contempla más de 700.000 euros para apoyar al turismo y el comercio de la ciudad de Alicante, a través de diversas ayudas y campañas de promoción que tendrán como objetivo relanzar la actividad económica, que ha resultado muy duramente castigada a consecuencia del Covid 19.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha puesto en valor, a finalizar la Junta de Gobierno, la decisión adoptada con esta tercera modificación de crédito. “Quiero resaltar que en poco más de dos años, es decir, desde que el tripartito dejó de gobernar la ciudad de Alicante, hemos sido capaces de cancelar el plan de ajuste, bajar los impuestos, especialmente el IBI, que bajó en 2019 un 5% y mantiene esa reducción en 2020, y ahora eliminamos toda la deuda que teníamos con los bancos. Los alicantinos pueden tener la seguridad de que con este equipo de gobierno, la ciudad y la búsqueda de soluciones a los problemas que tenemos siempre será lo primero y que han quedado atrás los tiempos en los que las peleas y la paralización del tripartito eran la única noticia de este Ayuntamiento”.