La Guardia Civil de Alicante ha investigado en Benidorm y en Altea a diez personas, siete hombres y tres mujeres, como presuntos autores de un delito contra la propiedad industrial, tras desplegar varios dispositivos, en cuatro locales comerciales y en seis puestos del mercadillo semanal, respectivamente, para luchar contra la venta de productos falsificados. Se han incautado un total de 4.268 unidades de ropa, calzado, complementos y joyas, que podrían alcanzar un valor de cerca de 260.000 euros en el mercado.

Cuatro comercios dedicados a la venta de complementos y marroquinería de la localidad de Benidorm, han sido inspeccionados por agentes de la Patrulla Fiscal y Fronteras (PAFIF) de la Guardia Civil de Calpe, a raíz de varias denuncias presentadas por marcas afectadas por la presunta falsificación de sus prendas.
Tanto la proximidad de los locales, como el hecho de que varios de los titulares de los establecimientos fueran de la misma familia, hicieron que los agentes tuvieran que desplegar a cinco de sus componentes de forma simultánea por los cuatro comercios. Tras el análisis de los objetos expuestos al público, se determinó que los efectos y los logotipos de la marca original estaban hechos con materiales de baja calidad.

Dentro de los almacenes, hallaron numerosos bolsos y carteras, pero esta vez sin marca, por lo que los agentes concluyeron que, presumiblemente, a estas piezas guardadas se les pegaban hologramas de forma manual antes de ser expuestos al público, para aparentar autenticidad.

Este dispositivo llevado a cabo por la Guardia Civil contra la venta de productos falsificados en locales de Benidorm, ha culminado con la investigación de cuatro personas, dos hombres de nacionalidad china (47, 49) y dos mujeres, una de nacionalidad china (36) y otra española (36); y la intervención de 599 complementos y 505 joyas de varias marcas falsificadas, cuyo valor en el mercado puede elevarse a la cantidad de 120.000 euros.

Más de 3.000 prendas en el mercadillo de Altea

Por su parte, la Guardia Civil de Altea estableció un operativo dirigido a combatir la venta de productos posiblemente falsificados, en el mercadillo semanal de esa localidad. Durante el dispositivo se tuvieron que desplegar una decena de agentes, tanto de paisano como de uniforme, también al unísono, para evitar que escondieran la mercancía al conocer su presencia.

Tras revisar seis puestos, observaron que las prendas de marcas falsificadas que exhibían, eran escasas y estaban camufladas entre otros artículos, pero tras un examen más minucioso, incautaron un total de 3.164 unidades de prendas de ropa, calzado y complementos, que suponen una pérdida económica aproximada de 140.000 euros para las marcas. La Guardia Civil ha procedido a investigar, en Altea, a las seis personas encargadas de estos puestos, tres hombres (36, 39, 42) y una mujer de nacionalidad senegalesa (31), y dos hombres magrebíes (33, 43), por un presunto delito contra la propiedad industrial.