La Guardia Civil de Alicante ha detenido en las localidades de Torrevieja y Almoradí a siete hombres y tres mujeres, como presuntos autores de 504 delitos de estafa y de un delito de pertenencia a organización criminal. Por medio de los métodos conocidos como “smishing” y “phishing”, consiguieron obtener una cuantía superior a los 56.000 euros de forma ilícita. Existen más de 163 afectados por este grupo criminal.

En junio de este año, tras diversas denuncias de varios ciudadanos, agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de la Guardia Civil de Torrevieja y del Área de Investigación del Puesto Principal de Almoradí tuvieron conocimiento de que un grupo organizado podía estar realizando estafas por Internet, haciéndose valer de técnicas de ingeniería social. Con la finalidad de esclarecer los hechos denunciados, los agentes de ambas áreas de investigación iniciaron las pertinentes investigaciones de forma conjunta.                                 

Utilizaban dos métodos: el conocido como “smishing”, que es el envío de mensajes de texto a teléfonos móviles, y el “phishing”, que es el envío masivo de correos electrónicos a diversas víctimas. En los mensajes enviados, los delincuentes, para inducir al engaño, introducían un enlace que dirigía a la víctima potencial a una página que simulaba la web de entidades bancarias. Dichas web eran creadas en realidad por los detenidos con la finalidad de robarles sus datos personales.

Una vez obtenidos de forma fraudulenta los datos personales, solicitaban a las entidades bancarias nuevas tarjetas bancarias a nombre de los perjudicados con el propósito de vincularlas a servicios de pagos móviles sin contacto.

Finalmente la banda, a través de teléfonos móviles previamente adquiridos con el propósito de delinquir, realizaba las extracciones del dinero estafado desde cajeros ubicados en distintas localidades de la Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Comunidad Autónoma de Andalucía.

Los líderes del grupo criminal eran cuatro hermanos de nacionalidad marroquí, los cuales coordinaban y repartían las tareas y funciones con el resto de miembros de la banda con la finalidad de cometer los delitos. Estos hermanos llevaban un alto nivel de vida y no tenían ninguna actividad laboral conocida. Una mujer de nacionalidad sueca tenía encomendada la función de dar alojamiento a los líderes de la banda para dificultar las investigaciones policiales.

Los investigadores averiguaron que esta banda cooperaba con los trabajadores y el gerente de un salón de apuestas de la localidad  de Almoradí, dónde por medio de una comisión ilícita del 15% de las ganancias fraudulentas, les permitían extraer el dinero de las víctimas a través del uso de su TPV (Terminal en Punto de Venta).

Fruto de los registros llevados a cabo, y de las investigaciones practicadas por los agentes, resultaron detenidos: cinco varones de nacionalidad marroquí de entre 23 a 32 años de edad; una mujer de nacionalidad sueca de 23 años de edad; un varón de nacionalidad venezolana de 24 años de edad; un varón de nacionalidad española de 48 años de edad; y dos mujeres de nacionalidad española de 37 y 22 años de edad. Entre los detenidos se encuentran los cuatro hermanos, líderes de la banda.

Los detenidos han sido puestos a disposición de los Juzgados de Guardia de Torrevieja y de Orihuela, decretando el ingreso en prisión sin fianza de los cuatro hermanos. El resto de los miembros, han quedado en libertad con cargos.

La Guardia Civil en sendos registros ha podido recuperar: 17.500 euros en efectivo, 630 dólares, 17 teléfonos de alta gama, 3 vehículos tipo turismos, gran cantidad de tarjetas SIM, tiques de compra de criptomonedas, diversas tarjetas bancarias, documentación que acredita el envío de cantidades económicas a Marruecos, así como material informático.

Los investigadores sospechan que existan más afectados por las actuaciones de esta banda que todavía no hayan formalizado su denuncia.

La Guardia Civil recomienda que cuando se navegue por una web en la que pidan datos personales, lo primero que se debe hacer es mirar la URL de la barra de direcciones del navegador, comprobando que tenga la dirección oficial de la entidad o empresa, y en caso de duda ponernos en contacto con la entidad que supuestamente nos solicitan los datos.

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