“Bilingüe El Campello” engloba a los foráneos residentes en el municipio y adopta el español como único idioma en el que comunicarse

Se organizaron como colectivo en 2016, y lo que empezó como una especie de reunión de amigos para departir sobre asuntos de interés común, se ha convertido en una plataforma de autoayuda con la solidaridad por bandera.

Los extranjeros residentes en El Campello, englobados en la asociación “Bilingüe”, suman ya más de 225 socios, de 16 nacionalidades diferentes. Se trata de una organización sin ánimo de lucro y sin intención alguna de oficializar su actividad, pero un ejemplo de trabajo constante y bien hecho. Surgieron para dar cobertura y asesoramiento a los extranjeros que eligen el municipio para establecer su residencia, pero pronto decidieron reunirse cada semana para organizar actos solidarios, jornadas gastronómicas internacionales, rutas de senderismo, participación en fiestas de la provincia y excursiones culturales. Sólo se exige un requisito: hablar español.

A ellos, como a todos, le ha afectado la pandemia sanitaria provocada por el COVID-19, pero han dado un giro a sus objetivos, y lo que antes era reunión y fiesta, ahora es voluntariado para dar cobertura a los extranjeros que necesitan compañía, que les hagan sus compras del día a díao les resuelvan problemas burocráticos.

Durante toda la pandemia, “Bilingüe El Campello” se ha confirmado muy activo. Cada vez que el alcalde Juanjo Berenguer (concejal de comunidades extranjeras), ha llamado a su puerta, no han dudado en participar en colectas de alimentos para Cáritas y familias necesitadas.

En lo peor de la pandemia, en pleno confinamiento, una integrante del grupo se llegó a hacer voluntaria de Protección Civil, lo que le posibilitó una especie de pasaporte para poder deambular por las calles y urbanizaciones y recoger alimentos y productos de primera necesidad, que donaban en abundancia los residentes extranjeros.

Se autofinancian con una pequeña cuota anual para cubrir los gastos de funcionamiento, que son mínimos, y cuando organizan algún acto cada uno se paga lo suyo.

El 16% de la población censada en El Campello es extranjera, con más de 4.600 residentes empadronados. Es verdad que cuando llegan se sienten un poco perdidos, pero pronto se adaptan a un calidad de vida envidiable, que es lo mejor que tiene este municipio. 

Los integrantes del colectivo y sus familias tienen a gala promocionar el nombre de El Campello por todo el mundo. Para ello, han diseñado y confeccionado camisetas con su logotipo y el nombre del municipio, “y nos hemos impuesto que allá donde viajemos nos hacemos fotos con la camiseta en parajes emblemáticos de los cinco continentes. “Es importante compartir El Campello, y a nosotros nos hace mucha ilusión, porque este pueblo tiene algo… no sabemos… algo mágico que nos atrae. La gente viene a vernos y se queda para siempre”, asevera Beatriz Lenis, secretaria del colectivo.