El porcentaje de inquilinos que se plantea adquirir una vivienda en los próximos cinco años es del 43%, mientras que un 40% no prevé comprar a medio plazo pero no descarta hacerlo en un futuro y sólo un 17% de ellos no tiene previsto comprar vivienda ni a medio ni a largo plazo. Así se desprende del informe “Experiencia en alquiler en 2017-2018” elaborado por el portal inmobiliario Fotocasa con la intención de trazar una exhaustiva radiografía para conocer el mercado del alquiler tanto desde el punto de vista de la oferta particular como de la demanda particular.

Así, una de las conclusiones más importantes del estudio es que un alto porcentaje de inquilinos mira de reojo el mercado de la compraventa, aunque para el 48% de los españoles que vive en alquiler, la vivienda en propiedad está muy cara. El actual nivel de precios está haciendo que para el 33% de los inquilinos alquilar sea tirar el dinero, cuando en 2017 este porcentaje era del 25%. En este sentido, Madrid (37%) y la Comunidad Valenciana (35%) registran los porcentajes más elevados de inquilinos que secundan esta idea.

Además, cobran fuerza entre estos inquilinos los argumentos en favor de la vivienda como bien: el 51% (el 41% en 2017) creen que la compra es una buena inversión y el 43% (36% en 2017) opinan que una vivienda es la mejor herencia que se puede dejar a los hijos. El grado de acuerdo con estos argumentos ha crecido principalmente entre los jóvenes (18 a 35 años) que son los que, con su abandono del mercado de alquiler, han provocado del descenso de la demanda.

“Este informe pone de manifiesto que, como consecuencia del repunte tan importante que hemos visto en el precio de los alquileres, además de una menor participación de los españoles en el mercado del alquiler, la compra vuelva a ganar terreno en detrimento del alquiler entre los inquilinos.  Buena parte de estos se refugian en el mercado de arrendamiento ante su imposibilidad de acceder a la compra de una vivienda”, explica Beatriz Toribio, directora de Estudios de Fotocasa.

Pero el cambio más significativo respecto a 2017 se ha producido en relación con el panorama general del mercado inmobiliario: casi la mitad (49%) cree que estamos próximos a una nueva burbuja inmobiliaria frente al 32% que opinaba esto mismo un año antes. Sólo un 14% de los inquilinos está en desacuerdo con esa afirmación.

La explicación a estos cambios de mentalidad hay que buscarla en los precios, porque hasta el 60% de estos inquilinos activos en el mercado cree que los alquileres han subido tanto que ya compensa más pagar una hipoteca, un porcentaje que asciende hasta el 70% en la Comunidad de Madrid y el 64% en Cataluña.