El pasado mes de junio, el mundo del snooker dijo adiós a una de sus grandes leyendas: Willie Thorne. El británico, nacido en Leicester en 1954, ganador de ocho títulos oficiales y trece veces subcampeón, pasó sus últimos momentos en el hospital de Torrevieja, donde una leucemia que él mismo anunció el pasado mes de marzo supuso una losa que no pudo superar a sus 66 años.

Thorne, además de un gran jugador de billar, se convirtió a lo largo de su vida en una de las figuras más carismáticas del deporte británico. Retirado de la competición en 2001, y tras unos años en los que admitió públicamente tener problemas con el juego e importantes deudas económicas, el británico tuvo incluso un paso por la televisión inglesa, donde participó en el reality show Strictly Come Dancing en 2007 y ejercía como comentarista para la BBC en las retransmisiones de los principales torneos del circuito de snooker.

La fama de Thorne, un habitual en el ilustre top-16 desde que se convirtió en jugador profesional en 1975, puede comprenderse en vista de los mensajes de duelo que provocó el anuncio de su fallecimiento: grandes nombres en el Reino Unido como los exfutbolistas Gary Lineker o Paul Gascoigne, el músico Paul Manners e incluso instituciones como el Leicester FC, club de su ciudad natal, expresaron públicamente su duelo.

Un último adiós en Alicante

Willie Thorne, tras abandonar la competición de snooker después de más de un cuarto de siglo al más alto nivel, comenzó una vida llevada al límite en diferentes ocasiones. Su adicción al juego, que derivó en graves problemas económicos (se declaró en bancarrota en 2016), le había acompañado desde su carrera como profesional, pero se agravó con el paso de los años hasta suponerle un punto de inflexión: en 2018, admitió en una entrevista en The Times que estuvo a punto de suicidarse. 

A finales de la temporada de snooker 2017-18, la BBC dejó de contar con él como comentarista. Poco después, se divorció de su mujer, la ex Miss Gran Bretaña Jill Saxby, y fue entonces cuando decidió mover su residencia habitual a la provincia de Alicante, tras gran parte de su vida residiendo en Broughton Astley, un pequeño pueblo al sur de su Leicester natal.

Él mismo, a través de unas redes sociales en las que siempre se mostró bastante activo, anunció que, tras la decisión de la BBC de no contar más con él, se planteaba mudarse a España “a tiempo completo”, algo que hizo tras el verano de 2018, en un cambio de vida radical a sus 64 años. 

Desde entonces, ha sido un habitual en diferentes eventos en Benidorm, Alicante o Torrevieja, entre otras localidades, tanto en celebraciones enfocadas a las diferentes comunidades británicas instaladas en la Costa Blanca como en actos relativos al snooker, deporte que le dio la fama. 

Mister Maximum, sobrenombre por el que se le conocía gracias a sus grandes dotes para el snooker, dijo adiós en el hospital de Torrevieja tras unos últimos días en un coma inducido debido a la gravedad de su enfermedad. Un adiós en paz, junto a sus seres queridos, y en una tierra terapéutica para él, a la que se mudó en busca de la tranquilidad y de una vida más tranquila y alejada de todo aquello que le había hecho daño en el pasado.