La gestión del sector Ensanche Levante supondrá para el Ayuntamiento de Benidorm la obtención gratuita de cerca de 100.000 metros cuadrados en otras zonas de municipio, importantes para dotar a la ciudad de sistemas generales y grandes equipamientos, según consta en el documento de planeamiento tramitado ante las administraciones local y autonómica, competentes ambas para otorgar la licencia. Se suma a las dotaciones públicas que se ejecutarán en el interior del sector, que suman casi 370.000 m², de los que zonas verdes serían algo más de 77.000 m², equipamientos unos 100.000 m² y viario unos 165.000 m² (más de la mitad destinados al peatón y la bicicleta).

Esta cesión de territorio para sistemas generales de la ciudad de Benidorm es otra de las ventajas del desarrollo de un área urbana ahora marcada por problemas de considerable dimensión para el municipio turístico, como inseguridad, insalubridad y degradación paisajística. El Plan General de Ordenación Urbana de Benidorm (PGOU) atribuye a este sector la función estratégica de completar la malla urbana de la zona de Levante de Benidorm, asignando un uso residencial-hotelero con una intensidad medio-alta (292.000 metros útiles),garantizando la sostenibilidad para las arcas públicas y reforzando un modelo económico y turístico de calidad, que es la principal fuente de ingreso y generación de empleo de la comarca.
El Ayuntamiento planteó, con carácter previo, una serie de bases y criterios técnicosorientativos, que inspiran la orientación del sector, basados en la ordenación de un entorno colindante con el casco urbano, tomando como referencia varios ejes, entre los que destacan la creación de un gran parque central; la previsión de nuevos equipamientos públicos paliando el déficit existente; la minimización de riesgos con el encauzamiento del barranco del Derramador y un sistema integrado de drenaje, o la adopción de una filosofía de Green Smart City, de forma que ordenación y edificación sean coherentes conlas medidas vigentes para hacer frente al cambio climático consolidando a la vez el “modelo Benidorm”, paradigma de sostenibilidad y ecoeficiencia urbanas. Ello será posible con la plantación de 10.000 árboles, que cumplirán una triple función: ecológica, paisajística y climática.

La edificación prevista sigue el modelo existente en la zona de levante, manteniendo la filosofía de edificación esbelta, en altura, que caracteriza a Benidorm, referente internacional como modelo de transición ecológica de las ciudades.